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Aves migratorias llegan a Cuba en octubre

por Idalma Moreno Baños

Pobladores del extremo occidental de Cuba contemplan cada año por esta fecha el singular espectáculo del paisaje campestre, cuando miles de aves de multiples tamaños y colores llegan para adornar el cielo de la Península de Guanahacabibes en busca de refugio y comida.

 Y es que bandadas de aves migratorias viajan de norte a sur y encuentran su mejor refugio en esa  zona, Reserva de la Biosfera  y Parque Nacional,  al convertirse la Mayor de las Antillas en corredor migratorio por su posición geográfica .

Osmani Borrego Fernández, especialista principal del Parque Nacional Guanahacabibes  informó a Cubavisión Internacional que en el mes de octubre, las aves huyen  de los crudos inviernos del norte y vuelan más de 8 MIL kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hacia Suramérica en la búsqueda de alimento, refugio y descanso. En su trayectoria se guarecen en esos parajes, uno de los más importantes corredores de aves migratorias de Cuba.

Y es que estos apartados ecosistemas en el límite oeste de la isla caribeña, propicia la llegada de ellas durante su tránsito del norte al sur del continente y en el sentido opuesto, atraídas también por la cálida temperatura que ofrece esta área protegida, además de alimento seguro.

Al llegar, se resguardan en las distintas formaciones vegetales como los bosques semidesiduos, vegetación de costa arenosa, matorral xeromorfo costero, en los manglares y los humedales  entre otros sitios donde recuperan fuerzas para posteriormente seguir su ruta de emigración.

Borrego Fernández afirmó que el segundo sábado del mes de octubre y el de mayo, se celebra el Día Internacional de las Aves Migratorias. Las fechas se corresponden con la llegada masiva de las aves, que se apoyan de las corrientes  de aire de los primeros frente fríos que les ayudan a  realizar menos esfuerzo en su larga travesía. En mayo, el proceso es inverso y vuelan nuevamente, pero en esta ocasión hacia el norte.

En Octubre algunas aves permanecen solo horas en Guanahacabibes para reponer fuerza y alimentarse, mientras otras se quedan algunos días y siguen su viaje para pasar la etapa invernal en el Sur. Al regreso, vuelven a pasar por esta área protegida. Sin embargo, algunas especies por su pequeño tamaño, se quedan todo el invierno en esta zona.

Se realizan monitoreos para tener certeza de los lugares dónde se ven la mayor cantidad de ellas y los distintos tipos de especies que llegan.  La acción se realiza desde hace más de 25 años por científicos de ECOVIDA en Pinar del Río, quienes realizan además el anillamiento a las aves. La acción es liderada por la Alina Pérez Hernández , con el apoyo de otros colegas del Instituto de Ecología y Sistemática en la provincia.

 Osmani afirmó que donde más se observan de manera masiva es en el punto culminante del Cabo de San Antonio, donde está ubicado el Faro Roncali. Durante las noches, muchas de ellas son encandiladas por la luz que emite el fanal y chocan contra los cristales y caen a los pies del regio guardián de los mares. 

De las 28 especies de aves endémicas de Cuba, en ese paraíso natural16 habitan allí, entre ellas el Zunzuncito, ave más pequeña del mundo; el Totí, la Cartacuba, el Cotunto, el Gavilán Batista y la Paloma Perdiz.

La gran mayoría de las aves migratorias llegan en octubre, como las pequeñas bijiritas, entre ellas la trepadora, la azul de garganta negra, la candelita y la señorita del monte, y resultan de las ultimas en abandonar ese sitio privilegiado por la naturaleza. A la región acuden también los patos de la Florida, garzas, y las aves rapaces como el  Halcón  Peregrino  y el  Gavilán Cola de Tijera, entre otras especies.  La presencia del Pelícano Blanco en esa región del extremo occidental cubano,  se observó por primera vez en 2014.

Durante todo el año  se puede observar a la  Paloma Perdiz, joya de la avifauna cubana; el Tocororo, CartaCuba, el Carpintero Verde y el Sijú Platanero, ejemplares que también son protegidos por la población de la zona, con una elevada educación ambiental en las  comunidades de La Bajada y El Valle entre otras.

Borrego Fernández agregó que ellos atienden a los turistas que viajan al área  para practicar una actividad muy especial  del  ecoturismo, que es la observación de aves, como modalidad del turismo de naturaleza del Parque Nacional Guanahacabibes.  En estos días llegaron al Cabo de San Antonio un grupo de norteamericanos muy conocedores del tema, quienes  se dedican a fotografiar las aves, para compararlas con las especies que ya conocen.

Vale señalar que las regiones más reveladoras para la permanencia de las aves migratorias en Cuba, por su diversidad y abundancia, son la Península de Guanahacabibes, la Península de Hicacos, Gibara y el archipiélago Sabana-Camagüey.

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