La Copa Mundial de Fútbol también va del folclore y las creencias religiosas de cada país. En Cuba, solemos llamarlo vulgarmente como brujería, y, esta también apareció en la mayor fiesta del más universal de los deportes.
Harry Kane llegaba al partido de Inglaterra frente a Ghana con dos goles. Kane es el principal referente de su equipo. Los africanos acudieron a todos los métodos para neutralizarlo.
Nana Kwaku Bonsam, uno de los brujos más famosos de Ghana, lanzó una advertencia antes del juego.
«Estoy trabajando en Harry Kane. Ya he demostrado de lo que soy capaz, y sé que debo hacer para detenerlo. No será una lesión grave, pero sí lo suficiente para ayudar a mi país» sentenció Kwaku.
Lo cierto es que el Huracán inglés paso desapercibido durante todo el partido con apenas tres oportunidades. Tocó la pelota en solo 19 ocasiones. Tuvo la opciónmás clara casi al finalizar el encuentro, en el minuto 86, y la mandó a las tribunas. Kane no pesó en el partido y tampoco los ingleses que se toparon con un muro defensivo.
El equipo europeo no consiguió ningún tiro entre los tres palos en la primera mitad. La selección que dirige el portugués Carlos Queiroz no le permitió desarrollar su juego.
Nana Kwaku Bonsam, conocido como Diablo del miércoles cumplió con su promesa. Inglaterra y Ghana empataron sin goles, y el ariete inglés pasó casi desapercibido por el juego.
¿El brujo ghanés pesó en el resultado de Harry Kane? ¿El folclore también neutraliza a grandes estrellas? ¿Ghana le debe el empate con los ingleses a su diablo de miércoles?
La Copa Mundial de Fútbol se juega más allá de las canchas y este ejemplo lo reafirma. Un brujo de Ghana, por un momento, fue la figura más importante del partido.
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