Por: Duanys Hernández Torres.
La Copa Mundial de Fútbol genera muchas informaciones, curiosidades y hasta maldiciones centradas en la ciudades sedes. Los protagonistas de esta entrega serán árbitras, familias y maldiciones.
La primera terna arbitral
Tori Penso, Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt se convirtieron en la primera terna arbitral completamente femenina en dirigir en un partido de un mundial masculino, al estar a cargo del duelo República Checa–Sudáfrica.
Penso se convirtió en la segunda mujer en arbitrar en una Copa del Mundo masculina, después que Sthépanie Frappart lo hizo en Catar 2022 y tuvo protagonismo porque pitó un polémico penal en el minuto 83, que provocó el empate del equipo africano. Penso pensó rápido, y puso a funcionar el silbato.
Precisamente, ya había hecho historia anteriormente al ser la única mujer seleccionada entre los 117 árbitros elegidos para el Mundial de Clubes de la FIFA 2025, y había dirigido la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023.
Cuestión de familia
Alfie Haaland, Goran Sorloth y Erik Thorstvedt jugaron juntos con Noruega en el Mundial celebrado en Estados Unidos en 1994, pero nunca imaginaron que repetirían como aficionados en las gradas de una manera particular.
Justo 32 años después, sus respectivos hijos: Erling Haaland, Alexander Sorloth y Kristhian Thorsvedt jugaron juntos un mundial, también en Estados Unidos, en el regreso de Noruega a las citas del orbe después de 28 años de ausencia. Tres padres y tres hijos conectados por el fútbol.
Noruega ha robado titulares en su regreso mundialista, y la familia también ha sido protagonista.
La maldición de la estatua de Rocky
Varios medios le achacan la derrota de Ecuador ante Costa de Marfil en el último minuto, a los hinchas del país sudamericano que cubrieron con una camiseta tricolor la estatua de Rocky Balboa en la ciudad estadounidense de Filadelfia.
La maldición de la estatua de Rocky data desde 2002 cuando aficionados de los Green Pay Packers vistieron la estatua antes de un partido de los play off de la NFL contra los Philadelphia Eagles, y perdieron.
Cada vez que los aficionados de un equipo visitante visten a Rocky, siempre pierden. La estatua no se viste. Ya conocen la maldición aficionados de próximos equipos que jugarán en Filadelfia incluyendo a dos grandes como Brasil y Francia.
Aunque un equipo no juegue en la ciudad, si un aficionado de esa selección vista a la estatua puede perder en el siguiente partido.
El Mundial también va de árbitras, familias y maldiciones.
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