Sumario: La Asamblea Nacional del Poder
Popular respaldó 176 propuestas de transformaciones y propuso nuevas ideas para actualizar el modelo socialista cubano. Los cambios, al decir de las máximas autoridades del país, son una decisión soberana y necesaria para garantizar la prosperidad de la nación, basada en el esfuerzo propio y la producción, frente a la crisis multidimensional agravada por las sanciones de Estados Unidos.
Por: Valia Marquínez Sam.
La sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular celebrada este jueves, quedará grabada en la memoria histórica de la nación caribeña.
Con la presencia virtual del General de Ejército Raúl Castro Ruz y liderados por el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, los diputados respaldaron las 176 propuestas de transformaciones económicas y sociales, concebidas como la respuesta soberana de la isla para enfrentar el recrudecido cerco estadounidense y las órdenes ejecutivas de la administración de Donald Trump. La jornada, desarrollada en el Palacio de Convenciones de La Habana, estuvo marcada por un profundo debate y la convicción de que Cuba cambia para levantarse y para vivir mejor.
“Cuba cambia para seguir siendo libre. La historia nos enseñó a resistir. “Este tiempo nos exige transformar”.
“La mayor de las Antillas ha llegado a un momento de madurez y reflexión” dijo al intervenir ante el plenario, el Presidente Miguel Díaz-Canel quien enfatizó que estas transformaciones no son una reacción improvisada ante las presiones externas. Se trata, aseveró, del resultado de un largo proceso de perfeccionamiento del socialismo que inició desde el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba.
“Lo que hacemos es saldar una deuda con nuestras propias decisiones anteriores, pendientes de ejecutarse y algunas nuevas que, como hemos visto, para nada contradicen la letra y el espíritu de la Constitución”.
El mandatario recordó que la Revolución nunca ha tenido un camino fácil, pero defendió con honestidad que, incluso en un escenario más favorable, Cuba necesitaba transitar hacia estos cambios para hacer sostenible su inmensa obra de justicia social.
“Se implementarán acciones para evitar que se acrecienten las desigualdades, con la aplicación de políticas sociales que favorezcan la equidad y apoyen a los que presentan situaciones de vulnerabilidad, con una distribución justa de los tributos para desarrollar programas sociales.”
“Vamos a concentrar cada peso que tenemos en quien de verdad lo necesita. A los probadamente vulnerables, protección directa, en su bolsillo, sin intermediarios”.
El Jefe de Estado también señaló que la máxima prioridad en este contexto de emergencia es producir y generar riqueza, pues la justicia social no se sostiene solo con principios, sino con recursos que garanticen servicios de calidad y bienestar para el pueblo.
“Toda actividad lícita, que aporte al país, pague impuestos, genere empleo y ayude a resolver problemas de la población, debe tener un espacio legal para desarrollarse en nuestro país”.
En este sentido, convocó a la nación a salir a trabajar y a crear.
“Todo ciudadano cubano residente en Cuba o en el exterior que esté interesado en invertir, donar, aportar tecnología, abrir un mercado o levantar un proyecto en el país, contará con un marco claro, estable y respetuoso, al igual que los inversionistas extranjeros”.
El mandatario reiteró una idea compartida durante el Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista: “Al que quiera construir con Cuba, sin pretender imponerle nada a Cuba, le decimos esta noche con el corazón en la mano: aquí tienes tu casa, y aquí tienes la puerta abierta. Porque a esta Patria, en esta hora, no le sobra ningún cubano. Nos hacen falta todos”.
La única manera de superar las dificultades, dijo, es con el sudor y la inteligencia de los cubanos, preservando y ampliando los logros alcanzados por la Revolución.
Por su parte, el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz detalló el alcance de las propuestas, que abarcan 23 ejes fundamentales de la vida económica y social, desde la planificación centralizada y la autonomía municipal hasta la modernización del sistema bancario y la transformación digital.
Marrero subrayó que el proceso de implementación ya está en marcha y que, tras un enriquecedor intercambio en el Comité Central, las propuestas serán ampliadas con nuevas ideas surgidas en el debate parlamentario y se consolidarán en un documento único que guiará los próximos pasos.
El jefe de Gobierno insistió en que no se trata de una tarea reservada a unos pocos, sino de un compromiso que involucra a todos los sectores de la sociedad y a cada cuadro del Partido y el Estado. Para garantizar la celeridad y eficacia del proceso, se designaron responsabilidades al más alto nivel, y se llamó a concentrar los esfuerzos en su implementación práctica.
La sesión extraordinaria del Poder Popular culminó con el llamado a la unidad y el compromiso de trabajar, intensamente, para que los resultados de estas transformaciones se aprecien lo antes posible. Con la certeza de que el camino es complejo pero necesario, los diputados y la dirección del país ratificaron su confianza en que, una vez más, el pueblo cubano trabajará por un futuro próspero y sostenible, sin renunciar jamás a los principios del socialismo.
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