Por: Carlos Manuel Gallardo. Fotos: Gustavo Cuba Batista.
Cuba no es, ni puede ser una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos, reafirmó el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla este martes ante medios de prensa de 12 países reunidos en la capital cubana.
El Jefe de la diplomacia hizo referencia, además, a la intención de Gobierno norteamericano de impedir el intento de ayuda del Programa Mundial de Alimentos de la FAO hacia Cuba, una operación que quedó frustrada gracias a la comunidad internacional.

Asimismo, el diplomático expuso el uso de medios de comunicación de los Estados Unidos para cumplimentar la política de agresión de la administración Trump a Cuba, como prueba de máxima presión, intimidando a miembros de las Naciones Unidas, empleando sus embajadas en todo el mundo para perseguir y amenazar diplomáticos, organizaciones, compañías y grupos de solidaridad que sostienen vínculos con la mayor de las Antillas.
El Ministro de Relaciones Exteriores cubano también condenó las sanciones del gobierno de los Estados Unidos hacia la isla como un crimen de lesa humanidad, y expuso la confabulación del Departamento del Tesoro para impedir la sesión de la ONU solicitada por Cuba para el venidero 7 de julio con el título «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba», con el objetivo de reflejar la magnitud de la escalada estadounidense contra la isla, que incluye sanciones y una posible intervención militar.

El canciller cubano concluyó refirmando que Cuba mantiene su defensa de la paz, no claudicará ante presiones externas y se defenderá ante cualquier agresión o intervención que atente contra su soberanía.

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