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“La amistad entre China y Cuba es una elección consciente y una complicidad firme para el futuro”

El presidente de la Asociación de Amistad del Pueblo Chino con el Extranjero, Yang Wanming, valora el estado actual de las relaciones China-Cuba, el significado político de la Medalla de la Amistad impuesta por el presidente Miguel Díaz-Canel en 2025, sus vivencias junto a Fidel Castro y los proyectos sino-cubanos que hoy impactan directamente en los territorios y en la vida cotidiana de ambos pueblos.

Por: Valia Marquínez Sam

Las relaciones bilaterales entre Cuba y China atraviesan hoy un momento de alta madurez política, económica y social, sustentado en una visión estratégica compartida y en una sólida base de vínculos pueblo a pueblo. Así lo afirmó Yang Wanming, presidente de la Asociación de Amistad del Pueblo Chino con el Extranjero (AAPCHE), al valorar el estado actual de los nexos entre ambas naciones, en el contexto del 65 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas, celebrado en 2025.

“Cuba es el primer país del hemisferio occidental que estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China en 1960, y también es el primer país de América Latina con el que China ha construido una comunidad bilateral de futuro compartido”, subrayó Yang, al destacar el carácter especial y prioritario que ocupa Cuba en la política exterior china hacia la región.

Esa relación estratégica fue ratificada, simbólica y políticamente, con la imposición de la Medalla de la Amistad —máxima condecoración que otorga el Estado cubano a personalidades extranjeras—, recibida por Yang Wanming de manos del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, durante un acto oficial que contó además con la presencia del vicepresidente chino Han Zheng. “Para mí es un honor haber recibido directamente del compañero Miguel Díaz-Canel, primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, esta medalla aprobada por el Gobierno cubano”, afirmó.

El dirigente chino precisó que la distinción trasciende lo personal.

“No es solo un reconocimiento a mi trayectoria, sino una expresión del Partido, del Gobierno y del pueblo cubanos, y también una esperanza depositada en nuestra asociación para seguir promoviendo con energía la amistad eterna entre China y Cuba”, señaló, al tiempo que recordó haber sido testigo directo de momentos importantes de la relación bilateral a lo largo de su carrera diplomática.

Entre esas vivencias, destacó sus encuentros con el líder histórico de la Revolución Cubana.

“Tuve la suerte de acompañar a varios líderes chinos en visitas oficiales a Cuba y de saludar y escuchar de cerca al comandante Fidel Castro. Siete veces sentí su profunda amistad hacia el pueblo chino”, evocó Yang, subrayando el papel de Fidel como arquitecto de una relación basada en principios, solidaridad y respeto mutuo.

Desde su incorporación en 2023 a la presidencia de la AAPCHE, Yang Wanming ha colocado a Cuba entre las prioridades de la diplomacia popular china. Fundada en 1954, la Asociación celebró en 2024 su 70 aniversario, con la presencia del presidente Xi Jinping, quien definió como misión esencial la construcción de cuatro puentes: intercambio entre pueblos, cooperación práctica, diálogo cultural y amistad entre los jóvenes.

“Estos cuatro puentes constituyen también las misiones fundamentales de nuestra asociación en el fortalecimiento de la amistad especial entre China y Cuba”, afirmó Yang, al destacar la coordinación permanente con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y la Asociación de Amistad Cuba-China. Como ejemplo concreto mencionó la organización, por primera vez en Beijing, del X Encuentro Regional Asia Pacífico de Solidaridad con Cuba.

Uno de los pilares actuales de la cooperación impulsada por la AAPCHE es el trabajo con los gobiernos locales, que ha permitido establecer relaciones de hermanamiento entre Beijing y La Habana; Shanghái y Santiago de Cuba; Zhejiang y Matanzas; Gansu y Holguín; así como Hainan y La Habana. Estas alianzas, explicó, facilitan proyectos en economía, educación, salud, cultura y desarrollo local, con impactos directos en las comunidades.

En el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta y del concepto de comunidad de futuro compartido para la humanidad, Yang Wanming subrayó que Cuba ocupa un lugar natural y estratégico. “América Latina, incluida Cuba, constituye una extensión natural de la Ruta Marítima de la Seda”, afirmó, al tiempo que resaltó resultados tangibles de esa cooperación.

Igualmente destacó que en 2024 el comercio bilateral China-Cuba creció un 6,7 % interanual, que cada vez más productos cubanos llegan a las mesas de las familias chinas, y que proyectos como el muelle multipropósito del puerto de Santiago de Cuba ya muestran resultados concretos. A ello se suma la presencia creciente de vehículos eléctricos chinos en las calles cubanas y la inauguración en junio de 2025 de una nueva ruta marítima directa de carga entre ambos países.

De cara al futuro, la AAPCHE prioriza sectores estratégicos como turismo, seguridad alimentaria, ciberseguridad, cambio climático, tecnología e inteligencia artificial, áreas que —según Yang— “tienen un futuro muy brillante en la cooperación entre China y Cuba”.

La continuidad de esta relación estratégica descansa, a juicio del dirigente chino, en las nuevas generaciones. Citando al presidente Xi Jinping, recordó que “la base de las relaciones está en los pueblos y el futuro en los jóvenes”. Por ello, defendió ampliar y diversificar los intercambios juveniles, involucrando universidades, gobiernos locales, organizaciones sociales, medios de comunicación y centros de estudios de ambos países.

“Con la amistad personal crecerá la amistad entre las nuevas generaciones de China y Cuba”, afirmó Yang Wanming, convencido de que transformar la amistad tradicional en energía de cooperación y beneficio compartido es esencial para consolidar una alianza estratégica que, más de seis décadas después, sigue proyectándose con fuerza hacia el siglo XXI.

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