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Entrevista a exministro de Salud Pública cubano Julio Teja Pérez (Primera Parte)

Por: Alicia Cascaret

Cubavisión Internacional se acerca esta semana a una parte del quehacer de la salud en Cuba a través de Julio Teja Pérez, ministro de salud durante 10 años, quien, en compañía de la periodista Yoanna Cervera nos habla de su vida, de su labor como médico, su responsabilidad en el Ministerio de Salud Pública cubano y su percepción del vínculo de Fidel Castro con la salud del pueblo.

Teja Pérez cursó estudios de Medicina en la Universidad de La Habana. Se incorporó a la lucha estudiantil desde su natal provincia de Camagüey y se vinculó con los luchadores estudiantiles José Echavarría, Fructuoso Rodríguez, entre otros oponentes a la dictadura de Fulgencio Batista.

También recuerda sus encuentros con Fidel en casa de Celia Sánchez Manduley. Fue parte del Ejército Rebelde como sanitario y, tras el triunfo de la Revolución, evoca los díficiles momentos del ataque a la base de San Antonio y la invasión mercenaria por Playa Girón .

Llegó a ocupar diferentes cargos en los servicios médicos de las FAR. Fue director del hospital Carlos J. Finlay, pero se le dio la misión de abandonar las Fuerzas Armadas. De ahí pasó a trabajar con Fabio Bravo como asesor de salud. Fue diputado a la Asamblea Nacional y miembro del Comité Central del Partido.

Rememora sus encuentros el Comandante en Jefe, la decisión de que trabajara junto al ministro de salud, en aquel momento Sergio del Valle; pase a ser vice ministro y posteriormente ministro.

En la entrevista se habla de la publicación de un libro de Teja, donde dieron su aporte otros autores, titulado “La Práctica de la Salud Pública en Cuba de 1980 a 1995”. El texto fue presentado este año en la l Convención Cuba Salud 2022.

Teja explica que está plasmada en la obra toda la estrategia de Fidel y su desarrollo respecto a la salud pública. «Si nos olvidamos del Comandante no tenemos una razón para hacer el libro. Los sueños de Fidel están reflejados y su interés por la población del país».

En la primera etapa destaca el humanismo de Fidel ante la epidemia del dengue hemorrágico que golpeó a la población, así como las proyecciones para formar médicos ante el éxodo de esos profesionales, alentados por la campaña enemiga. «Se creó una comisión que visitó siete países de alto desarrollo médico para tomar las mejores experiencias», señaló.

También se refirió al destacamento Carlos J. Finlay, para la formación de profesionales de la salud. «El reto era grande. Fidel les dijo que no quería gente triste, que al pedírseles consagración no quería decir que no fueran a fiestas, que no hicieran deporte, que tenían que ser jóvenes alegres, felices. «Ustedes tienes que estar a la altura de la selección que se ha hecho porque para la Revolución lo más sagrado es la salud del pueblo», dijo Fidel entonces.

El doctor Teja Pérez  resaltó que el dengue revolucionó el sistema de salud cubano, la formación de profesores, fue un incentivo para crear facultades universitarias en todas las provincias y comenzar la formación en los hospitales, así como la realización de un plan de inversiones en la construcción de centros hospitalarios.

También hizo referencia a la Operación Milagro, para ofrecer ayuda a otros países. Todo ello motivado por la necesidad de que todo médico conozca, se interese por qué surgen las enfermedades y busque soluciones para curar, así como mantener una vigilancia epidemiológica para evitar, frenar y controlar las enfermedades trasmisibles, como es el caso del dengue. La necesidad también de crear los centros de alto nivel ciéntifico para formar a los médicos y  estar en condiciones de cotrarrestar esa y otros enfermedades», señaló.

Entonces surgieron el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, el SUMA, el Centro de Histoterapia Placentaria, el IPK, entre otros, que han tenido una importante contribución recientemente ante la pandemia de covid-19.

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