Cuerdas del Alma es una joven agrupación cubana de guitarra de concierto que ha logrado unir formación académica, identidad y proyección internacional en un mismo sonido, construyendo, desde Sancti Spíritus hasta escenarios fuera de Cuba, una propuesta camerística marcada por el equilibrio, la exploración tímbrica y el diálogo entre tradición y modernidad.
En esta entrevista, su director, Luis Javier García Rodríguez, profundiza en el origen y evolución del proyecto, su paso de quinteto a cuarteto y la influencia de la Escuela Cubana de Guitarra en su desarrollo artístico, además de abordar momentos clave como la producción del disco Raíz y Deriva, nominado a los Premios Cubadisco, la realización del videoclip de “Hasta Alicia Baila” y su experiencia en el Festival de Guitarra de Zihuatanejo en México.
Por: Alejandro Pérez Zerquera
¿Cómo nace Cuerdas del Alma y en qué momento sienten que el proyecto deja de ser una idea para convertirse en una agrupación?
Cuerdas del Alma nació en mi provincia de Sancti Spíritus, donde la música de concierto no era tan accesible ni tan representada. Desde el principio, sentimos la necesidad de crear algo que pudiera aportar al desarrollo cultural de nuestra tierra, algo que, más allá de la técnica, tocara el alma. Comenzamos como el quinteto Cuerdas del Alma, un grupo de jóvenes egresados del sistema de enseñanza artística, con la voluntad de dar vida a la guitarra de concierto en un espacio que aún la demandaba. Nos unió la convicción de que la música instrumental tiene un poder transformador, tanto en el individuo como en la comunidad.
Ese primer momento fue mágico, porque, más allá de las presentaciones, sentíamos que estábamos cumpliendo una misión: difundir la música que aprendemos en la academia, dándola a conocer de una manera accesible y auténtica. En ese tiempo, también tuvimos la oportunidad de realizar nuestro primer videoclip, un hito para nosotros, que reflejaba cómo la música de concierto también podía trasladarse a un formato audiovisual. Lo que queríamos contar con ese videoclip era que la guitarra, como instrumento de concierto, no solo tiene cabida en las salas de concierto, sino que puede llegar a la gente a través de otros medios, de formas diferentes.
Pero fue en septiembre de 2024, cuando comenzamos nuestros estudios en la Universidad de las Artes de La Habana, que el proyecto se renovó. Ese fue un renacer para Cuerdas del Alma, cuando decidimos hacer la transición de quinteto a cuarteto de guitarra, una forma más clásica, más «tradicional», pero que al mismo tiempo nos ofrecía nuevas posibilidades artísticas. Fue como un segundo nacimiento: comenzamos un ciclo completamente nuevo, en la capital, donde todo parecía tener un sentido más amplio. Fue en ese momento, al entrar en contacto con nuevas ideas, con nuevos maestros y colegas, cuando entendimos que nuestro proyecto no solo era una agrupación más, sino una extensión de la Escuela Cubana de Guitarra, con toda la historia y prestigio que lleva consigo. En ese instante, Cuerdas del Alma se convirtió no solo en una agrupación musical, sino en un proyecto de vida, un vehículo para difundir la música de concierto y la guitarra cubana al mundo.
Esa transformación, ese «renacer», lo resumimos en nuestra primera producción discográfica, Raíz y Deriva, bajo el sello Krapes, S.A.
En ese disco, queremos contar quiénes somos. Comienza con Hasta Alicia Baila, la primera obra que nos dio la identidad, la que nos puso en marcha como agrupación. Luego, rendimos homenaje a nuestra tierra con Pasacalle Espirituano, un símbolo de nuestra provincia natal. En Laberinto, plasmamos las emociones del cambio, de llegar a La Habana, de sentirnos perdidos y encontrados a la vez, de aprender a navegar en un nuevo contexto. Finalmente, el disco culmina con una reafirmación de nuestra cubanía, con una obra que nos conecta con nuestras raíces más profundas.
Así, cuando nos preguntan en qué momento dejamos de ser una idea para convertirnos en una agrupación, realmente sentimos que ese momento ocurrió el 12 de febrero de 2024, cuando tomamos plena conciencia de nuestra misión: contribuir al desarrollo de la música de concierto en Cuba, difundir la Escuela Cubana de Guitarra, y continuar la tradición de la guitarra de cámara con una voz propia, fresca, pero siempre fiel a nuestras raíces. Desde ese día, el proyecto dejó de ser solo una idea, y se convirtió en un camino que seguimos con pasión, responsabilidad y el deseo de dejar una huella.
Todos provienen de una formación académica sólida. ¿Cómo influye esa base en el sonido que hoy tiene el grupo?
Todos los miembros de Cuerdas del Alma provienen de la Escuela Cubana de Guitarra, un movimiento guitarrístico que funciona como institución dentro del sistema de enseñanza artística de Cuba, el cual tiene una tradición sólida y que abarca tres niveles de enseñanza, desde el nivel elemental hasta el superior.
Esta formación académica ha sido clave para nuestra evolución como músicos, ya que nos ha proporcionado no solo la técnica, sino también una comprensión profunda de la guitarra y su rol en la música de concierto.
Nuestra formación está marcada por la influencia de grandes maestros como Isaac Nicola, Jesús Ortega, Leo Brouwer, Eduardo Martín, Martín Pereira, Ariadna Cuellar y muchos otros que han sido pilares del movimiento guitarrístico cubano. Estos maestros han dejado una huella profunda, tanto en la composición como en la interpretación, y nos han enseñado el valor de la rigurosidad y la disciplina en el proceso creativo.
Abel Pino Chacón, quien es nuestra primera guitarra, ha sido galardonado con el Premio UNEAC 2024, y su formación también es parte de esta tradición. Gleibys Peralta, fundadora de Cuerdas del Alma, proviene del movimiento guitarrístico de Cienfuegos, un lugar que tiene una fuerte identidad dentro de la guitarra en Cuba. Isnel Alejandro Cárdenas, otro de nuestros miembros, ha vencido dos niveles de guitarra en la Escuela Nacional de Música y actualmente estudia dirección musical de sonido en la Universidad de las Artes. Y, como director, también soy parte de esta misma escuela, llevando mi formación actualmente desde la Universidad de las Artes en el perfil de guitarra.
Esta base académica sólida no solo influye en la precisión técnica, sino que nos permite abordar la música con una visión más profunda. Nos da la capacidad de ver más allá de lo que se puede ejecutar en una partitura; nos permite explorar y vivir cada obra con rigor y emoción. Gracias a esta formación, cada uno de nosotros no solo aporta su conocimiento técnico, sino también una sensibilidad especial que se refleja en el sonido colectivo de Cuerdas del Alma
El formato de cuarteto de guitarras no es tan común en el panorama actual. ¿Qué encontraron en él que los hizo apostar por ese camino?
El formato de cuarteto de guitarras lo elegimos principalmente porque es el camino más natural para hacer música de cámara para guitarra. Aunque no sea un formato común dentro del panorama musical cubano actual, no lo consideramos algo completamente novedoso. Existen otros proyectos que también han apostado por este formato, como el Cuarteto de Guitarras de La Habana (que actualmente no existe), el Cuarteto Sultasto, (Las Tunas) y otros cuartetos dirigidos por grandes maestros que han contribuido a impulsar este camino y la música escrita para guitarra.
Lo que realmente encontramos en este formato es su increíble potencial sonoro y la riqueza tímbrica que ofrecen las cuatro guitarras juntas. El diálogo que se establece entre las voces, cada guitarra aportando una textura distinta, nos permite crear una música mucho más compleja y rica. Es un formato que, aunque no esté tan presente hoy en día, tiene un poder de cautivación y una profundidad que nos fascina y nos motiva a seguir explorando. Para nosotros, la guitarra en cuarteto es una de las formas más puras y emocionantes de hacer música de cámara.
Una de las características de su trabajo es el equilibrio entre las voces. ¿Cómo construyen ese sonido colectivo donde cada guitarra tiene un rol definido?
El equilibrio en la música de cámara es crucial, y eso se aplica a cualquier tipo de formato de cámara, no solo al cuarteto de guitarras. Mi experiencia en el coro de cámara Vocal Leo, bajo la dirección de Corina Campos, me ha permitido comprender mejor cómo transmitir la música en estos pequeños formatos y cómo cada voz o instrumento tiene su papel dentro del conjunto. En Cuerdas del Alma, el equilibrio es algo que está en constante trabajo, no se trata solo de asignar roles fijos a las guitarras, sino de dar a cada guitarrista la oportunidad de ser protagónico dentro de la obra.
Aunque defina que un guitarrista ocupe el rol de primera guitarra, otro el de segunda, etc., cada miembro tiene la libertad y el espacio para brillar. La clave está en mantener una interacción constante, en la que todos tienen la capacidad de escuchar, aportar ideas y tener un juicio propio. Este enfoque dinámico no solo enriquece la interpretación, sino que también fomenta una verdadera colaboración entre nosotros, resultando en un sonido colectivo en el que todos tienen su lugar y su voz es escuchada.
Su primer disco, “Raíz y Deriva”, está nominado a los Premios Cubadisco. ¿Qué representa este reconocimiento dentro de su camino como agrupación?
El reconocimiento que hemos recibido con las tres nominaciones a los Premios Cubadisco por nuestro primer disco, Raíz y Deriva, es un gran impulso para nosotros. Este disco no solo representa nuestra primera producción discográfica, sino que es mucho más que eso: es el reflejo de nuestro camino como agrupación, de lo que somos y de hacia dónde queremos llegar. En él, más allá de la rigurosidad técnica e interpretativa, está el sentido profundo de lo que buscamos transmitir con nuestra música y el mensaje que queremos compartir con el público.
Estar nominados en las categorías de Música de Cámara y Ópera Prima es especialmente significativo porque estamos junto a grandes artistas y orquestas de mucha trayectoria y prestigio, lo que nos nutre enormemente. Compartir espacio con ellos nos inspira a seguir adelante, a mantener la constancia en nuestras producciones y a seguir apostando por la música de concierto y la música de cámara hecha para guitarra en Cuba.
En cuanto a las Notas Musicológicas, debo mencionar que fui yo quien las escribió. Aunque mi formación no es específicamente musicológica, siento que no hay nadie mejor que yo para transmitir la historia que queríamos contar en este disco. Es un reto, pero también un honor poder hacerlo, ya que esas notas reflejan nuestra visión personal y lo que queríamos comunicar a través de la música.
El disco fue lanzado bajo el sello Krapes S.A., lo que también marca un hito importante para nosotros como agrupación, ya que nos abre nuevas puertas en la industria musical cubana.
Este reconocimiento nos da fuerza y nos reafirma en nuestro compromiso de seguir haciendo música que aporte al desarrollo de la guitarra de concierto y la música de cámara en Cuba.
El tema “Hasta Alicia baila” cuenta con un videoclip reconocido en los Premios Lucas. ¿Cómo surge esta pieza y qué intención había detrás de su propuesta audiovisual?
«Hasta Alicia Baila» fue una pieza que no solo representa un momento clave en nuestra carrera, sino que también refleja la intención de llevar la música de concierto, en este caso la música instrumental, al plano audiovisual de manera genuina. Esta obra, parte de nuestro primer álbum Raíz y Deriva, fue interpretada por el quinteto fundador de Cuerdas del Alma, y tuvo un gran impacto en nuestra propuesta artística.
El videoclip fue realizado gracias a la beca El Reino de este Mundo de la Asociación Hermanos Saíz, y el apoyo del director Abdel Martínez Castro fue fundamental para hacer realidad la propuesta audiovisual. La pieza fue estrenada el 12 de febrero de 2025, en coincidencia con nuestro primer aniversario, lo que hizo que este estreno tuviera un valor simbólico aún mayor. En 2026, fuimos nominados a los Premios Lucas en la categoría de Videoclip Mejor Música Instrumental, lo que significó un importante reconocimiento para nosotros.
La propuesta audiovisual fue creada con la intención de mostrar cómo la música de concierto y la guitarra instrumental pueden trascender el escenario tradicional y conectarse con el público de una manera más cercana y visual. La idea era recrear el carácter rítmico y comunitario de la rumba cubana, pero llevándola al plano teatral y audiovisual, para resaltar la emoción y la energía que la pieza transmite.
A través de un guion que narra la historia de Alicia, una mujer atrapada en la rutina, el videoclip se convierte en una metáfora del poder transformador de la música, mostrando cómo la música puede cambiar estados de ánimo, sanar y unir sensibilidades. En resumen, «Hasta Alicia Baila» no solo reafirma nuestra visión de la música como una herramienta para el cambio, sino que también subraya el potencial de la guitarra y la música de concierto para dialogar con el público a través de la imagen y el sonido.
Como jóvenes músicos cubanos, ¿qué significó para ustedes participar en el Festival Internacional de Guitarra de Zihuatanejo, en México, y representar allí su identidad musical?

Participar en la vigésima segunda edición del Festival Internacional de Guitarra de Zihuatanejo de México fue un hito crucial en nuestra carrera. Fue nuestro primer festival fuera de Cuba, lo que, para nosotros, significó mucho más que un simple evento internacional; fue un primer paso fuera de nuestras fronteras culturales, un reconocimiento de nuestra música y de nuestra identidad cubana.
Ser seleccionados para participar en este festival entre guitarristas de todo el mundo ya fue un gran logro. Al llegar a Zihuatanejo, fue increíble ver cómo el público acogió nuestra música cubana de una forma tan especial, demostrando el impacto y el cariño que la cultura cubana genera en otros países. La respuesta del público a nuestra propuesta musical fue un reflejo de la fuerza de nuestra tradición cultural y de lo mucho que nuestra música resuena fuera de Cuba.

Además de los conciertos, tuvimos la oportunidad de visitar escuelas y zonas rurales, llevando nuestra música y la enseñanza de la guitarra a los niños. Fue una experiencia enriquecedora poder compartir con ellos la esencia de lo que significa la guitarra en la cultura cubana, además de ser testigos de la magia que tiene la música para conectar a las personas.
Otra parte fundamental de nuestra experiencia fue la colaboración con «Locas y Cuerdas», un dúo de mujeres, con quienes interpretamos «Canción con Todos» durante la clausura del festival, un canto a la igualdad que siempre hemos defendido en nuestra música y en nuestra visión de América. Esta colaboración reafirmó nuestra creencia en el poder de la música como herramienta para unir, más allá de las fronteras.

A nivel personal y artístico, compartir escenario con grandes guitarristas como Ernesto Lunagómez y Pepe Alcocer, entre muchos otros, fue una oportunidad única para aprender y crecer.
Además, durante el festival, recibimos la noticia de que Cuerdas del Alma había sido galardonada con el Primer Premio Galardón Agrupación Joven 2025, otorgado por el programa Iberorquestas Juveniles, lo cual nos llenó de orgullo y motivación.

Este premio es un reconocimiento a nuestra dedicación y esfuerzo, y nos reafirma en el camino que estamos recorriendo.
El Festival Internacional de Guitarra de Zihuatanejo no solo fue una experiencia musical invaluable, sino también un reconocimiento a nuestra identidad como músicos cubanos. Fue un espacio donde nuestra música no solo fue escuchada, sino también entendida y apreciada, y un paso importante en nuestra proyección internacional.
Después de este primer disco, los premios y la proyección internacional, ¿hacia dónde sienten que se dirige ahora Cuerdas del Alma?
Hemos pasado por muchas primeras veces, desde nuestro primer videoclip hasta nuestra primera producción discográfica y nuestro primer viaje internacional. Estas primeras experiencias no solo han sido momentos significativos, sino que también han sido un motor para seguir creando y desarrollándonos, tanto como músicos como personas. Cada paso nos impulsa a continuar con nuestro trabajo, porque sentimos que hemos alcanzado una etapa en la que lo mejor está por venir.
La proyección de Cuerdas del Alma ahora es clara: seguir creando, seguir explorando nuevas sonoridades y seguir compartiendo nuestra música con el mundo, consolidando nuestro proyecto como referente en el movimiento musical cubano. A medida que avanzamos, nos sentimos más fuertes como agrupación y como artistas. Sabemos que aún hay mucho por aprender y descubrir, y estamos comprometidos con continuar esa evolución constante.
Cuerdas del Alma tiene para rato. Lo que ha sido el comienzo es solo la base de un camino lleno de nuevos proyectos, de nuevas colaboraciones y de más música. Estamos muy emocionados por lo que el futuro tiene preparado para nosotros, y sabemos que esta travesía está apenas comenzando.



