
Por: Cynthia Ibatao
Con antecesores en el Congo, en los latifundios de la Cuba Colonial y en el Ejercito Mambí, nació Bartolomé Maximiliano Moré el 24 de agosto de 1919, en Santa Isabel de las Lajas, provincia Cienfuegos.
El Moré viene de su madre, sus abuelas, y del Conde español que marcaba a sus esclavos con su apellido.
Muy poca suerte tuvo el Benny en sus comienzos, trabajó en los centrales azucareros, vendió frutas y cantó en bares y cantinas, sin recibir casi nada de recompensa.
El concurso radial la “Corte Suprema del Arte” en la década del 40, fue su oportunidad, y después de eso forma parte del conjunto Cauto, canta con el sexteto Fígaro y se convierte en la voz principal del Trío Matamoros.
La peculiaridad de su voz enamora a más de un productor musical, y es en México donde crece exponencialmente su popularidad, base que fomentó luego su carrera en solitario.
Honramos hoy al Benny, un símbolo de la música popular de mi natal #Cienfuegos y de #Cuba entera. Más allá de sus cualidades como artista, «el Bárbaro del Ritmo» ha constituido una leyenda, por ese contacto estrecho y cotidiano que tuvo con su pueblo. #CubaViveEnSuHistoria pic.twitter.com/GpzdFFoTqA
— Dr. Roberto Morales Ojeda (@DrRobertoMOjeda) February 18, 2024
Benny Moré revolucionó la escena musical latina con su canto y magnífico sentido de la música. Las improvisaciones al cantar, la prolífica composición y su «Banda Gigante», lo convirtieron en uno de los grandes de la música cubana.
Actuó en unas 15 películas, interpretó más de 20 canciones, recogidas en 6 discos. «El bárbaro del ritmo», como también se le conoce, fue un cantante versátil. Podía interpretar Son, Son Montuno, Guaguancó, Rumba, y muchos otros ritmos de música latina, incluyendo Boleros. El talento, el arte y la personalidad del gran Benny Moré son simplemente irremplazables