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Béisbol cubano rescata a técnicos de experiencia

Este año regresaron dos que poseen «carretera», y que además cuentan con un prestigio probado en el mundo del béisbol, como son los casos del pinareño Alfonso Urquiola y del camagüeyano Miguel Borroto

Antes de iniciar la actual Serie Nacional de Béisbol, varios directores optaron por regresar al más alto nivel de este deporte en Cuba, luego de algunos años alejados de esa responsabilidad. Siguiendo esa línea, para la venidera temporada ya se vislumbran nuevas caras en el puesto de mando de varios equipos.

Muchos especialistas comentan y señalan como necesidad imperiosa en nuestro béisbol, rescatar a aquellos técnicos, entrenadores y mentores que por sus conocimientos y consagración acumulan experiencia en varias latitudes.

Este año regresaron dos que poseen «carretera», y que además cuentan con un prestigio probado en el mundo del béisbol, como son los casos del pinareño Alfonso Urquiola y del camagüeyano Miguel Borroto. Antes, en la Serie 58, lo había hecho el capitalino Rey Vicente Anglada. Estos tres profesores han brindado sus servicios en otras naciones, alcanzando buenos resultados, y resulta positivo su retorno al ser hombres que inspiran confianza y transmiten sus conocimientos con otra filosofía.

Debutaron este 2019 Armando Ferrer, al frente de los Cocodrilos, y el artemiseño Manuel Vigoa, los dos con algunos años como integrantes del colectivo técnico de los Henequeneros, campeones de 1989-1990 y 1990-1991, bajo la égida de Gerardo «Sile» Junco; y La Habana, titular nacional de la Serie 2008-2009, con Esteban Lombillo como timonel.

Esto evidenciaba una ligera tendencia a incorporar hombres con una formación de varios años en tareas de dirección, eliminando un tanto la directriz de incorporar a jugadores recién retirados a dirigir, algo que en ocasiones no rinde los resultados esperados, aunque siempre hay excepciones, y la historia así lo demuestra.

Esto es algo que muchas veces le he escuchado comentar al buen amigo y avezado historiador del béisbol, el fraterno Ismael Sené: «no siempre se cumple la teoría de que un destacado jugador resulta un mánager exitoso».

Son pocos los casos de peloteros que han sido estrellas y luego se han convertido en mentores campeones, varios lo han intentado, pero solo Pedro Chávez, Jorge Trigoura, Pedro Jova, Tomás Soto, Pedro Medina, Alfonso Urquiola, Antonio Pacheco, Germán Mesa, Roger Machado y Anglada lo han logrado.

Al parecer para el venidero año vamos a tener caras nuevas en varios equipos. En los últimos días ha trascendido el nombramiento de Yorelvis Charles en sustitución del laureado Roger Machado, al frente de Ciego de Ávila, y recientemente conocimos que Eriel Sánchez, actual campeón nacional de la categoría Sub-23, estará al mando de Sancti Spíritus, reemplazando a José Raúl Delgado.

Otras provincias han informado la liberación de sus actuales directores; tales son los casos de Holguín, que no contará con los servicios de Noelvis Hernández, mánager joven y estudioso de las tendencia actuales del béisbol; Eduardo Paret, que deja vacante la plaza al frente de los Leopardos de Villa Clara, y Anglada, quien manifestó que no volverá para la contienda número 60. En estos casos no se conocen aún a sus sustitutos.

Si a esto le sumamos otros, que muestran las facultades necesarias y resultados positivos, como el cienfueguero Alaín Álvarez, el santiaguero Eriberto Rosales y el mayabequense Vannoy Arado, pero que no acumulan muchos desafíos, contamos en su mayoría con directores sin mucha experiencia.

El lado opuesto lo representan los ya mencionados Borroto y Urquiola, conjuntamente con José Luis Rodríguez Pantoja, quien volverá con La Isla de la Juventud; Pablo Civil, que seguirá con Las Tunas y el decano de los mentores cubanos, Carlos Martí, que estará con Granma.

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