Texto y fotos: Reno Massola
La explanada de La Punta se vistió de color, infancia y rebeldía, pues hasta allí llegaron cientos de niños y niñas de las escuelas primarias y secundarias de La Habana Vieja y Centro Habana, convocados por la Unión de Jóvenes Comunistas y la Organización de Pioneros José Martí, para participar en el festival del papalote contra el bloqueo y por la paz.

Con las manos alzadas y la mirada puesta en el cielo, los pequeños convirtieron sus cometas en mensajes de un reclamo que crece generación tras generación: el derecho a vivir en paz, sin las ataduras del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.

Cada papalote que se elevó con la brisa marina fue también un símbolo de que la creatividad y la ternura pueden alzarse frente a la injusticia, y entre risas, carreras y la complicidad de las familias, los pioneros demostraron que la esperanza también se empina.

La jornada, cargada de simbolismo, reafirmó el compromiso de las nuevas generaciones con la paz y la soberanía, y dejó en el aire la certeza de que, por más obstáculos que se impongan, el pueblo cubano sigue alzando vuelo.

