Por: Ahmed González Franco
La resiliencia del sector educativo cubano es un reflejo de la capacidad de este sistema para adaptarse y continuar brindando una educación de calidad en medio de múltiples desafíos que impone el complejo contexto cubano actual.
Con un compromiso social profundo y una cultura de resistencia que ha permitido a la mayor de las Antillas mantener y potenciar su sistema educativo a lo largo del tiempo, el personal docente cubano continúa demostrando que la educación puede ser un pilar de esperanza y transformación incluso en las circunstancias más adversas.

La acción y apoyo de todas las organizaciones e instituciones sociales y gubernamentales en la labor educativa es una condición básica para sostener los niveles alcanzados y continuar elevando la calidad de la educación en Cuba como una prioridad para nuestra nación.
Fortalecer la educación para la primera infancia, la niñez con discapacidad, los niños, niñas y adolescentes, el sector educativo cubano reafirma la voluntad de continuar defendiendo una de las conquistas sociales logradas por la Revolución.

A pesar de las dificultades y el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, nuestro país ha sabido mantener sus estándares educativos, innovar en metodologías y promover la educación en valores que busque la unidad nacional alrededor de un modelo de sociedad que cubanas y cubanos nos hemos propuesto construir, se evidencia en las escuelas cubanas, que pese a la adversidad se convierten en una fiesta del saber cada día.