Estás aquí

Silvio Rodríguez: del amor al AKM… por amor

Por: César Gómez Chacón

Una noticia recorre hoy los titulares de la prensa cubana y ya comienza a ser suceso mundial: Silvio Rodríguez, el mayor símbolo del Movimiento de la Nueva Trova, el cantautor más reconocido del planeta, el hombre de las más de 500 canciones y de los conciertos multitudinarios en América Latina y Europa, acaba de recibir de las manos del general de cuerpo de Ejército, Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR)  su fusil automático AKM.

Las notas periodísticas fechadas esta mañana en La Habana explican que la decisión del alto mando de las FAR se produce como “justo reconocimiento a su patriótica disposición de empuñar las armas para defender la Patria ante cualquier agresión del gobierno de los Estados Unidos”.

El pasado 19 de marzo, en su blog Segunda cita, Silvio publicó: «Exijo mi AKM, si se lanzan. Y conste que lo digo muy en serio». Fue su respuesta muy personal a las amenazas que el gobierno de Estados Unidos ha lanzado las últimas semanas contra Cuba. Silvio hacía referencia al icónico fusil de origen soviético, que empuñan las fuerzas armadas y las milicias cubanas.

De 79 años, el conocido como El Ayatolá de la Nueva Trova Cubana, léase la banda sonora de la Revolución que, encabezada por Fidel Castro, triunfó el 1ro de enero de 1959, confirmó de esta manera su total adhesión a la defensa de su patria, lo cual fue calificado como “dimensión paradigmática”, por la nota del MINFAR sobre el acto de entrega del arma, que contó también con la presencia del Presidente cubano, y Presidente del Consejo de Defensa Nacional, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Causas y azares

Silvio Rodríguez Domínguez ya había empuñado antes un AKM cuando estuvo a finales de los 60 del pasado siglo en el servicio militar y cuando cumplió misión internacionalista como soldado y trovador (o viceversa) en la República Popular de Angola, en 1976.

El trovador mayor no ha hecho esta mañana otra cosa que reafirmarse a sí mismo. Sean unos pocos fragmentos de textos de sus más de 560 canciones durante casi 50 años, los que lo definan. Ahí van sin orden alguno. Se verá claramente por qué el hombre que repartió tanto amor es hoy el mismo que exige y recibe su fusil de combate:

SOLO EL AMOR

Debes amar la arcilla que va en tus manos

Debes amar su arena hasta la locura

Y si no, no la emprendas, que será en vano

Debes amar el tiempo de los intentos

Debes amar la hora que nunca brilla

Y si no, no pretendas tocar lo cierto

Solo el amor alumbra lo que perdura

Solo el amor convierte en milagro el barro

Solo el amor engendra la maravilla

Solo el amor consigue encender lo muerto

SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Yo soñé con aviones

Que nublaban el día

Justo cuando la gente

Más cantaba y reía

Más cantaba y reía

Yo soñé con aviones

Que entre sí se mataban

Destruyendo la gracia

De la clara mañana 

Anoche tuve un sueño

Y anoche era verano

Oh verano terrible

Para un sueño malvado

Para un sueño malvado

Anoche tuve un sueño

Que nadie merecía

¿Cuánto de pesadilla

Quedará todavía?

Yo soñé un agujero

Bajo tierra y con gente

Que se estremecía

Al compás de la muerte

Yo soñé un agujero

Bajo tierra y oscuro

Y espero que mi sueño

No sea mi futuro

Si pienso que fui hecho

Para soñar el sol

Y para decir cosas

Que despierten amor

¿Cómo es posible entonces

Que duerma entre saltos

De angustia y horror?

En mi sábana blanca

Vertieron hollín

Han echado basura

En mi verde jardín

Si capturo al culpable

De tanto desastre

Lo va a lamentar

Lo va a lamentar

ME ACOSA EL CARAPÁLIDA

Me acosa el carapálida que carga sobre mí

Sobre mi pueblo libre, sobre mi día feliz

Me acosa con la espuela, el sable y el arnés

Caballería asesina de antes y después

Me acosa el carapálida norteño por el sur

El este y el oeste, por cada latitud

Me acosa el carapálida que ha dividido el sol

En hora de metralla y hora de dolor

Me acosa el carapálida con el engaño vil

Con cuentas de colores, con trueque de uno a mil

Me acosa con su elixir de la prostitución

Me acosa con la gloria perdida de su Dios

Me acosa el carapálida con su forma de ver

Su estética, su ángulo, su estilo, su saber

Me acosa el carapálida con sintetización

Y quiere ungirme el alma con tuercas de robot

Me acosa el carapálida con la guerra sutil

Hasta que digo basta y carga sobre mí

Me acosa con su monstruo de radiactividad

Su porvenir de arena, su muerte colosal

Me acosa el carapálida que siempre me acosó

Que acosa a mis hermanos, que acosa mi razón

Me acosa el carapálida que vive de acosar

Hasta que todos juntos le demos su lugar

La tierra me quiere arrebatar

El agua me quiere arrebatar

El aire me quiere arrebatar

Y solo fuego, y solo fuego voy a dar

La tierra me quiere arrebatar

El agua me quiere arrebatar

El aire me quiere arrebatar

Y solo fuego, y solo fuego voy a dar

Yo soy mi tierra

Mi agua

Mi aire

Mi fuego

POR QUIEN MERECE AMOR

Mi amor, el más enamorado

Es del más olvidado

En su antiguo dolor

Mi amor abre pecho a la muerte

Y despeña su suerte

Por un tiempo mejor

CAUSAS Y AZARES

Cuando acabe este verso que canto

Yo no sé, yo no sé, madre mía

Si me espera la paz o el espanto;

Si el ahora o si el todavía.

Empuña tu fusil Silvio, si hiciese falta. ¡Para defender el amor!

 

Deja una respuesta