Por: Gisela Soto-Navarro
En este 2025, la Asamblea Nacional dedicó parte de su agenda a definir el rumbo de la política exterior cubana para los próximos años. En el Quinto Período Ordinario de Sesiones de la Décima Legislatura, el Parlamento aprobó los lineamientos que guiarán la acción internacional del país entre 2025 y 2028. La estrategia se articula en tres prioridades: defensa de la soberanía, recuperación económica y liderazgo internacional.
Con una comparecencia en vivo desde el Palacio de Convenciones de La Habana, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, acompañado por parte del equipo de dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores, compartió estos lineamientos, y afirmó que:
“De manera que una prioridad muy importante de la política exterior es precisamente la búsqueda de opciones de exportaciones, importación, inversiones, relaciones financieras, cooperación internacional en el desarrollo de la economía externa de nuestro país…”
Cada misión oficial y delegación cubana en el exterior trabaja por el bienestar económico del país en un contexto marcado por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos, que frena el desarrollo y afecta la vida cotidiana de las familias. Explicar al mundo esta realidad es parte esencial del trabajo diplomático.

Así lo expresó Johana Tablada, Subdirectora de la Dirección General de EE.UU. del MINREX: “porque cuando las personas en el mundo conocen qué está pasando, en qué nos hacen y cómo aun así se sigue trabajando, eso se convierte en la fuerza motriz de esa solidaridad, en la fuerza motriz de la actitud de los países que levantan la mano para asistir a pueblo de Cuba o para seguir insistiendo en medio de tanta adversidad en eh en seguir comerciando con Cuba, en seguir invirtiendo en Cuba, en seguir luchando porque los deportistas participen en eventos en los que hoy, como vemos, se le hace la guerra.”
El análisis parlamentario incluyó también la relación con los cubanos residentes en el exterior, un tema que ha cobrado mayor relevancia en los últimos años. La meta es continuar avanzando en políticas que hagan cada vez más efectiva su participación en la vida económica y social del país, como lo destacara Ana Teresita González Fraga, Directora General de Asuntos Consulares y atención a cubanos residentes en el exterior:

“Es una política que trasciende al Ministerio de Relaciones Exteriores. Esto es transversal. Aquí involucra a todos los organismos de la administración central del Estado, involucra los territorios incluso porque pueden ser muy activos y muy eficientes en el desarrollo de proyectos territoriales. Y por tanto les puedo decir que esto ha crecido en el último periodo, hay avances en este sentido, pero estamos muy lejos y muy insatisfechos de lo que hoy realmente los cubanos pudieran tener como participación en la vida económica y social del país.”
Ante este contexto, la política exterior cubana se reafirma como ejercicio de resistencia y búsqueda de nuevas oportunidades, sustentada en una diplomacia revolucionaria y popular. Así concluye el año con desafíos, pero también con la certeza de que Cuba seguirá defendiendo su soberanía y trabajando por el bienestar de su pueblo.
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