Hay hombres que luchan un día y son buenos
Hay otros que luchan un año y son mejores
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos
Pero hay los que luchan toda la vida
Esos son los imprescindibles
Berthold Brecht
Texto por César Gómez Chacón
A Raúl Castro la historia patria lo sitúa por primera vez a los 16 años durante los sucesos ocurridos en noviembre de 1947 cuando Cuba quedó conmocionada por un acontecimiento inaudito: el robo de la campana de La Demajagua en la Universidad de La Habana. Entonces, el amplio movimiento estudiantil, liderado por Fidel logró el rescate del símbolo patrio.
En el aciago 1953, el más joven de los Castro Ruz participa en la Conferencia Internacional sobre los Derechos de la Juventud, celebrada en Viena. Es por ello que se ha dicho con cierta razón que Raúl nació Comunista primero que su hermano del medio.

Pero su iniciación como combatiente armado fue el 26 de julio de ese mismo 1953. Desde el techo de la Audiencia apoyó el asalto al Cuartel Moncada y arrebató de un osado tirón la pistola al guardia que los tomó por sorpresa.
Lo demás es la historia contándose a sí misma: la cárcel, el Granma, la Sierra, el Segundo Frente, el triunfo, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la dirección del país y del Partido… Vilma, y el amor al amor, y a la familia que hicieron crecer juntos, hasta su nueva cita en la piedra.
«Yo seguiré con el pie en el estribo», prometió siglos después y su frase se hizo símbolo y realidad.
¿Dónde está Raúl? ¿Dónde está Raúl?, peguntaría hoy el Comandante Daniel Ortega desde su Nicaragua Sandinista, como homenaje también a Fidel y en burla militante a aquellos estúpidos que sueñan condenar a otro absuelto por la historia.
Raúl está en la Sierra, en el llano, a bordo del Granma o de un tanquero enviado por sus hermanos soviéticos. Raúl está en el pueblo, con Camilo, en la guerrilla liberadora de utopías del Che. Raúl está en un beso de flor a Vilma. Raúl, el general imprescindible, está donde siempre ha estado, 95 años después: de escudero, el más fiel, junto al estribo de Fidel.
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