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La Asociación Nacional de Ciegos de Cuba: unidad y compromiso con la patria

Por: Gabriela Velázquez Sánchez

Hace 17 años Carmen se integró a la Asociación Nacional de Ciegos de Cuba, ANCI, como colaboradora vidente, hoy la tarea que la trae a la sede de la organización es otra: ratificar con su nombre que la lucha por la soberanía es la de todo un pueblo. No fue la única, a su firma se sumaron las rúbricas de otros que como ella se niegan a canjear el destino de su patria.

“Esto tiene un significado máximo, trascendental, de estar firmando en apoyo a mi país, a mi Revolución, porque la patria se defiende y no vamos a permitir que nadie venga a quitarnos lo que con tanto sacrificio hemos logrado”, afirmó Carmen ante un por qué cuya respuesta se hallaba implícita en sus ademanes, en su voz firme.

Para Arístides Miranda González, miembro del secretariado de la ANCI en el municipio Plaza de la Revolución, en La Habana, Mi firma por la Patria constituye una demostración inequívoca de orgullo nacional, ser cubano al tomar acción por una independencia forjada en un pasado de mártires.

Desde su fundación en 1975 la ANCI ha devenido puente de inserción de las personas con discapacidad visual en la sociedad cubana. De acuerdo con su presidente, Jorge Luis Cala, refrendar el respaldo a la soberanía nacional se traduce en un sí por Cuba, un sí por el derecho de construir el futuro que queremos. Mas la labor de la ANCI no termina en el papel.

Nosotros como organización integral de la sociedad civil cubana estamos desarrollando un grupo de acciones a lo largo y ancho del país, sobre todo involucrando a todas las personas con discapacidad visual, subrayó Cala, al tiempo que se refirió a la activa participación de la ANCI como miembro de la Unión Latinoamericana de Ciegos y la Unión Mundial de Ciegos.

Si bien a los retos diarios de la organización se suma una cruzada en resguardo de Cuba, la ANCI no se detiene en su afán de hacer de las diferencias un motivo de alianza y no de enajenación. Jorge Luis Cabrera, jefe de departamento de Cultura, educación y relaciones públicas, aseguró que reinventarse constituye no solo una tarea diaria, sino una contribución para ganar espacios en el entorno social.

Pero la jornada fue más que la firma, más que el acto oficial, estampar nombres en un papel, se convirtió en oportuno homenaje a Fidel en el año del centenario de su natalicio porque, según Julia Gastón Chacón, vicepresidenta nacional de la ANCI, la organización mantiene vivo el legado del Comandante con cada nuevo lugar ganado donde la inclusión es efectiva.

“Todavía tenemos empleadores, personas en la comunidad que no entienden las potencialidades de las personas con discapacidad, y Fidel dijo siempre que algún día la palabra discapacidad desaparecería, cuando toda la sociedad entienda a cabalidad nuestras capacidades”, remarcó Julia Gastón.

Este gesto colectivo sobrevino expresión viva de un compromiso profundo donde se entrelaza la convicción y la esperanza de un pueblo. Los miembros de la Asociación Nacional de Ciegos de Cuba confirmaron que la soberanía se siente, se defiende y se honra.

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