Cuba no está sola: el presidente cubano Miguel Díaz-Canel agradeció al convoy Nuestra América y desmontó las matrices de desinformación contra la Isla.
Por Valia Marquinez Sam
En un encuentro cargado de simbolismo y emoción, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel recibió, este viernes, en el Palacio de Convenciones de La Habana, a los integrantes del Convoy de Solidaridad Nuestra América. Una caravana de más de 300 organizaciones provenientes de más de 100 países que llegó a la isla para reafirmar su apoyo frente al recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos.

“Queridas hermanas y hermanos de la solidaridad, es muy difícil poder expresar con palabras todo lo que sentimos”, comenzó el mandatario, visiblemente conmovido por la muestra de respaldo internacional. “Ustedes nos han abrazado con su presencia aquí, con las palabras que han pronunciado en un baño de sol, en un día de amistad, de cariño, de comprensión, de sensibilidad y de humildad”.
El mandatario subrayó el significado de la presencia juvenil en la delegación, vinculándola a la lucha por un mundo distinto: “Estamos discutiendo no solo el presente y el futuro de Cuba, estamos hablando del presente y del futuro del mundo, de ese mundo que queremos transformar, que no puede seguir siendo este mundo donde la guerra, la agresión y la deshumanización están aplastándonos”.
“Cuba no está sola”
El jefe de Estado insistió en que el acompañamiento internacional fortalece la resistencia del país: “Esta alegría, este abrazo, nos energiza y nos reafirma una idea fundamental: Cuba no está sola”.
Asimismo, valoró el carácter práctico de la ayuda recibida, que incluyó insumos médicos y alimentos, junto al compromiso directo con la realidad del país:
“Ustedes han traído una carga muy valiosa… pero lo más importante es que están viviendo nuestra realidad y podrán defenderla con más coherencia”.
Díaz-Canel dedicó un extenso apartado de su intervención a desmontar, una por una, las principales matrices de opinión promovidas por el gobierno de Estados Unidos para desacreditar a la Revolución cubana. Con firmeza, el mandatario contrastó la narrativa imperial con la realidad histórica y social del país.
“Uno de ellos —dijo en referencia a las falacias—, la Revolución cubana llegó al gobierno de manera ilegítima. ¿Qué se puede pensar de un gobierno que es tan irresponsable para juzgar los hechos sin conocerlos? ¿Acaso no se cuenta que en Cuba, desde 1959, gobernaba Fulgencio Batista, una dictadura asesina amparada por Estados Unidos? Fue Fidel Castro, la generación del Centenario, el Movimiento 26 de Julio y otras fuerzas quienes restablecieron la legitimidad constitucional en Cuba. La Revolución cubana es plenamente legítima y ha sido defendida por el pueblo cubano durante más de 60 años”.
En cuanto a los señalamientos sobre derechos humanos, el mandatario lanzó una pregunta: “¿Cuántos estados del mundo hubieran soportado 67 años de bloqueo? ¿Cuántos pudieran estar funcionando como está funcionando la sociedad cubana, resistiendo, soñando, planificando? No hemos detenido nuestros programas, no hemos detenido nuestros sueños. Seguimos buscando soluciones. No estamos cruzados de brazos”.
“Cuba enfrenta una guerra multidimensional”
Díaz-Canel también se refirió a la narrativa que califica a Cuba como “una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”. “Los cubanos no agredimos a nadie, los cubanos nunca hemos atentado contra nadie. Lo que enviamos al mundo son médicos, maestros, constructores… Por eso somos una amenaza: por el ejemplo. Bloqueados, asfixiados, y aún así demostramos que el horizonte de la vida de los pueblos puede ser otro”, expresó.
El Presidente recordó además la historia del terrorismo sufrido por Cuba y mencionó a los antiterroristas cubanos injustamente encarcelados en Estados Unidos. “Quien debía estar en una lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo no es Cuba. El terrorismo contra Cuba se gesta en territorio norteamericano. Y gracias a una campaña internacional, donde muchos de ustedes participaron, hoy están aquí con nosotros”, dijo en alusión a los cuatro antiterroristas presentes en el acto.
«Ustedes están construyendo los puentes que el imperio no puede destruir»

El jefe de Estado agradeció la solidaridad internacional y destacó el valor simbólico de la caravana: “Ustedes han saltado por encima de un mundo de mentiras, distorsiones y, sobre todo, de mentiras en redes sociales sobre Cuba. No han venido con armas, sino con la verdad más poderosa: la solidaridad internacional. Cada bandera que hoy traen aquí es una bandera de esperanza”.
Díaz-Canel insistió en que la presencia de los solidarios no solo fortalece a Cuba, sino que representa una defensa de los principios de justicia a nivel global. “Ustedes están construyendo los puentes que el imperio no puede destruir: los puentes que construyen los pueblos con sus manos limpias y su conciencia firme”.
“Que siga la fraternidad, y venceremos”
En sus palabras finales, el Presidente convocó a la articulación de las fuerzas revolucionarias y progresistas del mundo, no solo en apoyo a Cuba, sino en defensa del sur global. “Si el mundo permite que una potencia crea que puede doblegar a una pequeña isla para subvertir su orden interno y cambiar su sistema político, ¿de qué mundo estamos hablando? Es importante articular las fuerzas revolucionarias, las fuerzas progresistas, las fuerzas de izquierda. No solo es por Cuba, que lo agradecemos infinitamente, es por el mundo, es por todos”.

“Estamos en tiempos difíciles, sí, pero también estamos en tiempos de definiciones. Y aquí, en esta isla, se respira el coraje de un pueblo que prefiere morir de pie a vivir de rodillas”, sentenció.
Y concluyó con un mensaje de unidad y continuidad histórica: “Nuestra historia recuerda momentos difíciles. Somos herederos directos de mujeres y hombres generosos, pero bravos, que siempre estuvieron dispuestos al diálogo y a la cooperación, como lo estamos ahora, pero en condiciones de igualdad y respeto a nuestro sistema político, a nuestra independencia y a nuestra soberanía. Seguimos siendo: Patria o Muerte, y Venceremos. Que siga la fraternidad entre todos”.
//sls