Ahora que la muerte se impone la nostalgia invade, porque la cultura en la Atenas de Cuba despidió no solo al actor querido ,Gilberto Subiaurt, sino al señor que con su sola presencia llenaba de luz, mientras en las calles de esta urbe lo detenían con la certeza de contar con el abrazo y la foto guardada por muchos
Matanzas lo extrañará en sus escenarios, en su caminatas, hablando con orgullo de su procedencia humilde, de las historias habaneras, de su hermano médico, y las ansias de llegar algún día a depositar alegrías, tristezas, dolor, amor y pasión en las tablas, como tanto imaginó el niñito crecido en una finca del municipio de Unión de Reyes.
Su legado artístico se forjó en importantes agrupaciones como Teatro D Sur, Teatro El Mirón Cubano, Teatro El Público y Teatro Icarón.
Como dramaturgo, dejó una obra invaluable, destacándose títulos como Edith, la más premiada de su autoría, así como Condenados, Aire, Tierra, entre otras, las cuales fueron llevadas a escena o publicadas tanto en Cuba como en Estados Unidos. En múltiples ocasiones, asumió también la dirección de sus propias piezas, mostrando la integralidad de su talento.
Su sensibilidad y humildad lo hicieron merecedor del cariño del público que lo disfrutó en puestas como Condenados, Polvo y Promesas, así como también en la pantalla chica desde la telenovela Viceversa donde interpretó al entrañable Leonardo.
Familiares, colegas, amigos y admiradores podrán acudir el próximo lunes 30, en el horario de 10:00 de la mañana a 12:00 del mediodía, a la Casa Social de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en esta ciudad, donde se encontrarán las cenizas de Subiaurt para ofrecerle un último adiós al consagrado artista.
Con información de la ACN.
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