Por: César Gómez Chacón
Cada 6 de junio se celebra el Día de la Lengua Rusa, una fecha proclamada por las Naciones Unidas para reconocer la importancia de uno de los idiomas más influyentes del planeta. La jornada coincide con el natalicio de Aleksandr Pushkin, considerado el padre de la lengua literaria rusa moderna.
El ruso es uno de los seis idiomas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas y forma parte de una iniciativa creada en 2010 para promover el multilingüismo, la diversidad cultural y la igualdad entre las lenguas utilizadas en el sistema de la ONU.
Más allá de su relevancia diplomática, el ruso ocupa un lugar destacado en el panorama lingüístico mundial. Se calcula que más de 250 millones de personas lo hablan en diferentes niveles, lo que lo sitúa entre los idiomas más extendidos del planeta. Es, además, la lengua eslava más hablada y una de las más utilizadas en Europa y Eurasia.
La riqueza del idioma ruso se refleja en una extraordinaria tradición cultural. Obras de escritores como León Tolstói, Fiódor Dostoievski y Antón Chéjov han trascendido fronteras y forman parte del patrimonio universal de la literatura. Asimismo, el ruso continúa siendo una lengua fundamental en campos como la ciencia, la tecnología y la exploración espacial. Incluso es uno de los idiomas de trabajo habituales en las misiones de la Estación Espacial Internacional.
En la actualidad, el interés por aprender ruso se mantiene en numerosos países, impulsado por los intercambios académicos, culturales y económicos.

El idioma ruso en Cuba: una tradición nacida de la hermandad y que perdura hasta hoy
La enseñanza universitaria del idioma ruso en Cuba constituye uno de los legados más sólidos de la cooperación educativa entre Cuba y la antigua Unión Soviética.
Desde la década de 1960 comenzaron a formarse especialistas en lengua rusa para responder a las crecientes necesidades de intercambio científico, técnico, cultural y académico entre ambos países amigos.
Miles de jóvenes cubanos estudiaron desde entonces y hasta principios de los años 90 del siglo pasado en diversas universidades e institutos de toda la URSS.
En Cuba, la principal institución dedicada a esta labor ha sido la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana, donde se mantiene la Licenciatura en Lengua Rusa.
Investigaciones académicas recientes señalan que la carrera ha logrado sobrevivir a los cambios ocurridos tras la desaparición de la Unión Soviética y continúa atrayendo a nuevas generaciones de estudiantes cubanos. Los planes de estudio de la especialidad han evolucionado desde 1977 hasta la actualidad, adaptándose a las nuevas exigencias profesionales y académicas.
En 2017 fue inaugurada en la Universidad de La Habana la Cátedra de Lengua y Cultura Rusas «A. S. Pushkin», creada en cooperación con el prestigioso Instituto Estatal de Lengua Rusa A. S. Pushkin. Esta institución contribuye a la formación de profesores, traductores e investigadores especializados en la lengua y la cultura rusas.
El fortalecimiento de estos estudios continuó en 2020 con la apertura de facultades preparatorias de idioma ruso en varias universidades cubanas. Además de La Habana, las universidades de Universidad de Guantánamo y Universidad Central Marta Abreu de Las Villas incorporaron programas destinados a preparar profesionales interesados en cursar maestrías y doctorados en Rusia.
En años recientes también se han desarrollado programas de capacitación para profesores cubanos, cursos especializados y proyectos de cooperación con universidades rusas, lo que demuestra que el interés por el idioma continúa creciendo. Más de un centenar de docentes y estudiantes universitarios han participado en acciones de superación organizadas conjuntamente por instituciones de ambos países.
La enseñanza universitaria del ruso en Cuba no solo preserva una tradición académica de más de seis décadas, sino que también constituye una herramienta estratégica para el fortalecimiento de los actuales vínculos científicos, económicos y culturales entre los dos países.
Celebrar el Día de la Lengua Rusa es reconocer la capacidad de los idiomas para tender puentes entre los pueblos. En un mundo cada vez más interconectado, el idioma de Pushkin sigue siendo una herramienta de comunicación, conocimiento y diálogo entre culturas.