Por Isabel Díaz González
Historias como la de Thalía Pérez Izquierdo, paciente con implante coclear de solo 14 años, muestran cómo la tecnología y el humanismo se unen para transformar vidas en la medicina revolucionaria. A propósito de celebrarse este 3 de marzo el Día Mundial de la Audición, emocionada nos comenta sobre sus doctores y especialistas que ya se han convertido en parte de su familia.
“Quiero dar las gracias de todo corazón a los doctores, cirujanos, psicólogos y rehabilitadores que me acompañan en este camino. Gracias a ellos hoy puedo escuchar, descubrir sonidos que antes no conocía y sentirme más cerca de las personas que quiero”, expresó.
Como parte de una jornada intensa en el Servicio Especializado de Implante Coclear y Cirugía Compleja de Oído, radicado en el Hospital Pediátrico Borrás-Marfán de La Habana, que se articula con todas las provincias del país, se suman familiares y amigos de otros pacientes como Ronald o Desireé, cuyos testimonios evidencian no solo la gratitud eterna, sino la capacidad y sacrificios de la salud pública cubana para ofrecer soluciones a cada reto sanitario, desde el compromiso social y la entrega sin límites.
El 3 de marzo es una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de la salud auditiva y los esfuerzos que se realizan en Cuba para garantizar atención integral a las personas con discapacidad auditiva, afirma el doctor Manuel Enrique Sevila Salas, otorrinolaringólogo y otocirujano del Hospital Hermanos Amejeiras.
En nuestro país, los trastornos auditivos son atendidos con una visión integral que va desde la pesquisa temprana en la atención primaria hasta la cirugía especializada, siempre con el compromiso de garantizar inclusión y calidad de vida, agrega, a la vez que asevera como la estrategia integral y multidisciplinaria combina ciencia y humanismo.
Asimismo significó que: “Para mí es un orgullo que el programa de implantes cocleares en Cuba sea totalmente gratuito y accesible. Como otocirujano, siento que mi especialidad es apenas un granito de arena dentro de este esfuerzo colectivo que devuelve la audición y la esperanza a tantas personas.”
Su trabajo no se detiene. Como todos los servicios de salud han reajustado horarios y protocolos en los últimos días, ante el recrudecimiento del bloqueo del gobierno estadounidense, que ocasiona duras carencias pero que nunca han limitado la atención y seguimiento a miles que, como Thalía, reciben el amor de médicos, terapeutas del lenguaje, psicólogos, enfermeros. En cada consulta y cada terapia viven un verdadero acto de inclusión y esperanza.
El Día Mundial de la Audición es, por tanto, una oportunidad para reconocer el camino recorrido y reafirmar el compromiso de seguir avanzando desde la Mayor de las Antillas, donde la salud pública cubana demuestra que la integración de programas preventivos, servicios especializados y entrega infinita, puede garantizar que el derecho a escuchar sea también un derecho universal.
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