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Cine cubano, entre el arte y el amor: nuevos caminos 

Por: César Gómez Chacón

Las redes al final te pescan. Parecería que en Cuba todo se había detenido y que finalmente el orate de Trump y Narco Rubio lograron sus objetivos. Nada más lejos de la realidad. Cuando algunos insisten en la guerra y la asfixia económica, desde Cuba se responde con arte y mucho amor.

Esta vez el cine cubano se suma a todo lo que hace el pueblo y el gobierno para seguir avanzando en medio de las muy difíciles circunstancias que atravesamos en esta isla rebelde como resultado de las acciones y amenazas del gobierno de los Estados Unidos para impedir la llegada de combustible a la isla.

El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y los cineastas en todas sus especialidades son parte de esa resiliencia colectiva que hace invencible a este país.

Durante la habitual conferencia de prensa semanal, Yanin Martínez Guillen, vicepresidenta del ICAIC, confirmó desde la Sala Héctor García Mesa, en la sede de la institución, que “el cine cubano no se detiene”.

Sobre el estado de los festivales y eventos emblemáticos del calendario cinematográfico, Yanin fue categórica: «No se suspenden, se reinventan».

Eventos como el encuentro «Por primera vez en Holguín» y el “Festival de Documentales Santiago Álvarez”, mantendrán su espíritu y convocatoria, aunque sus formatos (en alusión a las versiones digitales) y sus fechas seguramente experimentarán los ajustes necesarios que imponen las actuales circunstancias.

La muy esperada muestra de cine ruso en el marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana, será igualmente pospuesta como la feria misma. «La colaboración con la cinematografía rusa –enfatizó la vicepresidenta– es sólida y de larga data. La muestra se realizará en cuanto las condiciones lo permitan, con toda la calidad que el público cubano merece».

Como un nuevo logro de la cinematografía nacional, Yanin dio a conocer el anuncio oficial acerca de las seis obras cubanas preseleccionadas a la XII edición de los Premios Platino, entre más de 1200 filmes de región latinoamericana presentados al galardón. Esto sitúa a Cuba entre los países con mayor representación en la etapa inicial de este prestigioso certamen.

Los filmes son: “Baracoa”, “Malecón”, “Mijain”, “Calle 232” (cubana-mexicana), “Cinco historias de amor y un bolero desesperado” y “Ruta ADN Cuba”. Ser preseleccionado, ya es un premio, afirmó Martínez Guillen, quien afirmó que el cine cubano es una necesidad y no un lujo, y por eso necesita abrirse nuevas vías. “Eso estamos haciendo: encontrar caminos».

Y de ahí que como alternativa está el uso de energía renovable para la proyección cinematográfica, y el cine móvil en su aniversario 65, a través de sus pantallas con batería, para que el séptimo arte siga llegando a las comunidades, los barrios, y con la presencia allí de reconocidos directores como Alejandro Gil, quien ha respondido a la iniciativa.

El apoyo, entre otros, de la empresa productora de espectáculos Rueda Producciones y músicos como Jorgito Caramba y Buena Fe, ha sido también reconocido por las autoridades del ICAIC.

México querido

Por su parte, Alexis Triana, presidente del ICAIC, no dejó de estar presente en este encuentro semanal con la prensa.

A través de internet, el funcionario informó desde los Estudios Churubusco sobre la visita del embajador cubano Eugenio Martínez y Johana Tablada, segunda de misión, a la prestigiosa entidad, con la cual existen acuerdos de colaboración, el último firmado en diciembre pasado durante el Festival de Cine de La Habana.

Triana informó sobre producciones conjuntas con la cinematografía del hermano país, acerca de la exposición del cartel cubano en Chapultepec, y agradeció a la embajada de Cuba y a las instituciones mexicanas por todo el apoyo recibido.

Así, haciendo mucho más que diciendo, el cine cubano sigue vivo y se crece con su habitual resiliencia para demostrar que arte y amor no pueden ser vencidos por el odio y la venganza. ¡Vengan los nuevos caminos!

//llhm

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