Estás aquí
Inicio » Destacadas

Celina González: una guajira de corazón

Por: Idalma Moreno Baños.

Celina González, la reina del punto cubano, cumpliría en este mes de marzo un año más de vida. La cubana que le cantó a la Palma Real, a la manigua, a la tradicional campiña, pasó su vida entre guateques, músicos y escenarios.

A sus 16 años conoció a Reutilio Domínguez, quien sería su pareja en las canciones y formaron el dúo: “Celina y Reutilio”. omada de su mano llegó a los estudios de la radio. Pero, al surgir el amor, contraen matrimonio en 1947 para continuar juntos su vida amorosa y artística.

La pareja de vocalistas compartió varios escenarios con otros cantantes famosos de aquella época como Benny Moré y Barbarito Diez. Visitaron importantes ciudades como Nueva York y Cáliz, pero la llegada de los hijos les hizo permanecer más tiempo cuidando a los pequeños. Años más tarde, al disolverse el dúo, Celina canta con su hijo Lázaro, acompañados por el conjunto campo Alegre.

Múltiples Premios se exhiben en su casa, en el Cerro, así como el recuerdo de su gira por países como Bulgaria y la antigua Unión Soviética, aunque el país que más la acogió fue Colombia. “Yo soy el punto cubano”, “Paisaje natural”, “Mi tierra es así” “Santa Bárbara bendita” “Así quiero vivir” y “Rumores Matutinos” son entre otras algunas de sus canciones.

Celina González fue siempre fiel al público y a sus orígenes, porque el recuerdo de Jovellanos, entre el mar y el valle de Yumurí, los guateques campesinos, los mitos africanos y la vida sencilla de los lugareños, la llevó siempre consigo. También sintió el calor santiaguero, donde creció entre viejos trovadores, soneros y la calidez de ese pueblo. Allí, aprendió a amar a la Palma Real, majestuosa sobre el horizonte.

En todas sus entrevistas Celina sostuvo que su mérito estaba en haber nacido en Cuba, ser parte de su pueblo y ser una guajira de corazón.

 

//kbm

Deja una respuesta