Por: Duanys Hernández Torres
El Baseball5, disciplina nacida en Cuba en noviembre de 2017, cerró un 2025 exitoso.
En el ámbito nacional, se distinguió como uno de los pocos deportes que completó sus torneos en todas las categorías. Además, desarrolló a principios de año la Copa por invitación Héroes de la Trocha, celebrada en el municipio avileño de Venezuela.
El mapa competitivo nacional quedó definido por tres potencias: Santiago de Cuba, que se coronó por primera vez en la categoría sub-15; La Habana, que revalidó su título juvenil tras una trepidante final ante Avileños; y Guantánamo, que retuvo en casa la corona de mayores al vencer a la capital. Santiago de Cuba, bajo la dirección de Yoanki Fernández, obtuvo la distinción de ser el único territorio en subir al podio en las tres categorías, con una medalla de oro y dos de bronce.
Cuba: Faro internacional del Baseball5

La isla reforzó su papel como pilar en la globalización del deporte. Técnicos y figuras cubanas diseminaron su conocimiento por el mundo: el capitán de la selección, Briandy Molina, impartió un seminario en Sinaloa, México; el jefe técnico nacional, Eros Bernal, miembro de comisiones de la WBSC, dictó un curso en Túnez; y el director técnico del equipo mayor bicampeón mundial, Pablo Terry, ofreció una clínica en Puebla, México. Además, Sergio Arturo Pérez continúa su labor como entrenador de las selecciones de Hong Kong.
El éxito competitivo internacional tuvo su punto álgido en septiembre, cuando Cuba revalidó su condición de campeón mundial juvenil en Nayarit, México, donde Carlos Rivera y Rachel Medina fueron elegidos los Jugadores Más Valiosos. Rivera, además, fue seleccionado como el mejor atleta juvenil del año en Cuba, acompañado en el top 10 nacional por Medina y Kevin Hidalgo Gato.
En octubre, la Federación Cubana de Béisbol y Softbol recibió el Premio 2025 de la WBSC en su congreso en Tailandia, por ser “un faro en el desarrollo del Baseball5”. A nivel de popularidad, el equipo mundialista juvenil ganó la encuesta de Prensa Latina como el mejor equipo latinoamericano del año, en una reñida disputa con la selección argentina de fútbol.
Cimientos sólidos y asignaturas pendientes

El deporte profundizó su integración social y estructural.
Continuó su trabajo comunitario en las tomas deportivas «Siempre Joven», se mantuvo como motivo de clase en Educación Física y expandió su proyecto de inclusión con niños y jóvenes con discapacidad intelectual. Un hito fue la aprobación de su matrícula en la recuperada Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA), lo que completa la pirámide de formación al sumarse a su presencia en las EIDE y la ESFAAR.
No obstante, el año tuvo desafíos. Dos eventos internacionales clave no se materializaron: la Copa del Caribe en Varadero, por falta de confirmación de selecciones, y el Campeonato Panamericano de mayores, aún aplazado y sin fecha por la WBSC Américas.
El Baseball5 cubano, que también tuvo presencia en el Festival Pa Cuba de Pabexpo con un intercambio entre el presidente Miguel Díaz-Canel y los campeones mundiales adultos, demuestra un crecimiento sostenido. Avanza con trabajo, unidad y la clara ambición de permanecer en la cúspide mundial.
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