Estás aquí
Inicio » Destacadas

Residentes estadounidenses se congregarán frente a la Corte Suprema de Justicia para denunciar las agresiones de EE.UU contra Cuba

La Red Nacional sobre Cuba (NNOC) y diversas organizaciones de solidaridad han lanzado un llamado urgente a la movilización para este lunes 23 de febrero de 2026. Bajo la consigna de detener la “guerra petrolera” y el acoso jurídico (lawfare) contra la Isla, residentes estadounidenses se congregarán frente a la Corte Suprema de Justicia para denunciar las recientes agresiones de la administración Trump y la corporación Exxon.

Fundada el 21 de septiembre de 1991 en Washington, DC; la organización –en su conjunto— y los miembros que la componen, son parte de una tradición histórica en Estados Unidos contra la intervención en el exterior y en apoyo al derecho de las naciones a la autodeterminación, la paz y la soberanía.

Con la integración de más de 60 organizaciones que abogan por el fin de la hostilidad de Washington hacia Cuba, especialmente el inhumano bloqueo económico estadounidense, dicho grupo defiende el derecho del pueblo cubano a determinar su propio destino, bajo su propio desarrollo social, económico y cultural.

Residentes de EE. UU. exigen: Detener la guerra petrolera contra Cuba y el ataque de guerra jurídica (lawfare) de Exxon

Washington, DC, 20 de febrero:

Residentes estadounidenses conscientes se congregarán cerca de la Corte Suprema de EE. UU. al mediodía del lunes 23 de febrero de 2026 en el Edificio Metodista Unido, ubicado en 100 Maryland Ave. NE, para denunciar y protestar contra el daño intencional que sufre el pueblo cubano como consecuencia de la agresión estadounidense disfrazada de política, incluidas las acciones de guerra jurídica presentadas ante la Corte Suprema por la empresa Exxon.

Entre los oradores se encuentran Paul Coates, fundador de Black Classic Press, recién regresado de Cuba; Blake Burdge, autor e investigador; Leonardo Flores, de la Red Venezuela; Francesca Emanuele, asociada sénior de Política Internacional del CEPR, especializada en la política de EE. UU. hacia América Latina y el Caribe; Basev Sen, director del Proyecto de Justicia Climática del Instituto de Estudios Políticos; Sade Franklin, organizadora por la solidaridad con Cuba; la reverenda Nozomi Ikuta; y Cheryl LaBash, de la Red Nacional sobre Cuba.

El 29 de enero, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva que calificó a Cuba como una «amenaza extraordinaria e inusual» para Estados Unidos. Dicha orden facultó al secretario de Estado, Marco Rubio, para imponer aranceles como medida coercitiva contra países independientes y soberanos que ejerzan su derecho económico de vender o suministrar combustible a Cuba. La excusa oficial para esta orden ejecutiva es cumplir con lo dispuesto en la Ley Helms-Burton, que exige al pueblo cubano renunciar a su sistema económico y político como condición previa para levantar la guerra económica unilateral e ilegal contra esa pequeña nación en desarrollo. Como resultado, se imponen severas privaciones al pueblo cubano al negarle el acceso a combustible y a la generación de electricidad, elementos esenciales para la sociedad moderna que Cuba ha construido desde la revolución de 1959.

El secretario de Estado está utilizando las facultades que se le han otorgado no en beneficio del pueblo estadounidense —incluida la mayoría de los cubanoamericanos que favorecen relaciones pacíficas y de desarrollo—, sino para promover los intereses de un pequeño grupo de funcionarios electos política y financieramente poderosos de un solo estado, Florida, que pretenden hablar falsamente en nombre de todo el país.

Las y los participantes anunciarán acciones en marcha o planificadas para que la ciudadanía estadounidense contribuya a superar la situación humanitaria generada en Cuba por las medidas del gobierno de EE. UU., adoptadas sin la aprobación del Congreso y en contra de la voluntad del pueblo estadounidense.

¡Cuba no está sola! 

Nuevamente,  dicha organización, mantiene firme su principio de defensa al pueblo cubano  y el compromiso de incidir en la política exterior de Estados Unidos.

Sus objetivos de trabajar para contrarrestar las amenazas contra Cuba y de promover campañas públicas para educar al pueblo estadounidense sobre la realidad del pueblo cubano toman más fuerzas,  en un momento donde la campaña de desinformación y mentiras perpetradas por la administración estadounidense son cada vez mayores.

Un pensamiento en “Residentes estadounidenses se congregarán frente a la Corte Suprema de Justicia para denunciar las agresiones de EE.UU contra Cuba

  1. Muy de acuerdo con acciones de lucha activa por la eliminación del brutal acoso al pueblo cubano,desde las mismas entrañas del abusador mundial

Deja una respuesta