Por: Brenda Díaz Ocaña.
En 1992 se propuso, por primera vez, la idea de celebrar un día que destacará el valor que tienen los océanos en el marco de la celebración de la Cumbre de la tierra de Río de Janeiro. Sin embargo, no fue hasta 2008, cuando la Asamblea de las Naciones Unidas designó el 8 de junio como el Día Mundial de los Océanos.
El océano cubre más del 70% del planeta. Es fuente de vida y sustento de la humanidad y de todos los demás organismos de la tierra, produce al menos el 50% del oxígeno del planeta; Además resulta clave para la economía, ya que se estima que, para 2030, habrá en torno a 40 millones de trabajadores en todo el sector relacionado con los océanos según datos de la ONU.
Sin embargo, a pesar de todos sus beneficios necesita más apoyo que nunca debido a que se está extrayendo más del océano de lo que se puede reponer, se debe trabajar para crear un nuevo equilibrio en el que no se agote todo lo que este ofrece, sino que restaure su vitalidad y devuelva una nueva vida.
La presión humana, que incluye la sobreexplotación pesquera y la pesca ilegal desconocida o sin regular, así como las insostenibles prácticas de acuicultura, la polución marina, la destrucción del hábitat, las especies invasivas, el cambio climático y la acidificación están causando un grave daño a los océanos y los mares.
Cuba se ha convertido en un ejemplo de resistencia ecológica, el archipiélago cubano alberga los Jardines de la Reina, uno de los santuarios marinos mejor preservados del Caribe, donde tiburones, tortugas y corales desafían las tendencias globales de degradación. Para la mayor de las Antillas esta fecha es un llamado de acción: limpieza de playas, monitoreo de arrecifes y educación ambiental en las escuelas.
El Día Mundial de los Océanos no es solo una celebración, sino un recordatorio de que la salud de nuestros mares depende de nuestras acciones. Cada pequeño esfuerzo contribuye a preservar estos espacios vitales para futuras generaciones. Es hora de actuar con conciencia y compromiso, asegurando un futuro más azul y sostenible.

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