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Una «guajira» con puntería

La santiaguera de 25 años es la capitana del conjunto cubano femenino de arquería y es también la mejor arquera de Cuba actualmente. Con una marca personal de 635 puntos, la santiaguera aspira a conseguir el boleto a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
El grito de «guajira» se escucha casi constantemente en el área de entrenamiento del equipo nacional femenino de tiro con arco y todos saben que cuando el profesor Vladimir Quintas acude al apelativo, está llamando a Elizabeth Rodríguez Camilo.
La santiaguera de 25 años es la capitana del conjunto cubano femenino de arquería y ni siquiera arruga el rostro ante el adjetivo que sustituye a su nombre, pues sabe del cariño que encierra la palabra cuando la pronuncia quien fuera su primer entrenador al llegar a la selección nacional, hace aproximadamente ocho años.
Por: Lianet Escobar Hernández (JR)
Foto: Abel Rojas Barallobre
Rodríguez Camilo es actualmente la mejor arquera de Cuba. Así lo avala su condición de campeona nacional, cetro que ha levantado en cuatro ocasiones consecutivas y también sus resultados en torneos internacionales, destacando dos quintos lugares en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, uno en la modalidad por equipos y en el mixto del arco recurvo.

«Para mí como atleta es importante haber ganado en tantas ocasiones el torneo élite de mi deporte. Para eso me preparo durante todo el año, siempre haciendo mi mayor esfuerzo por ganar, pero el certamen de casa ya no lo veo como el peldaño más alto que debo alcanzar, pienso que al nivel en el que me encuentro debo aspirar a más» 

Sin duda, para Elizabeth, ese escalón más arriba no es otro que los Juegos Olímpicos. El hecho de no haber estado nunca bajo los cinco aros es una motivación para la joven que hace cuatro años estuvo a punto de lograr su sueño, y ahora vuelve a tener la oportunidad de concretarlo.

«Para las olimpiadas de Río 2016 me quedé a unos pocos centímetros de llegar en el evento clasificatorio,  porque mi rival disparó muy bien, al final fuimos a flecha de desempate y me ganó por cercanía, así que tengo una espinita clavada que aspiro a sacarme en la lid clasificatoria que será en la ciudad mexicana de Monterrey, del 22 al 30 de este mes.

Ojalá y pueda obtener la plaza olímpica, aunque te aseguro que estaría muy feliz si la consigue otro de nosotros, pues eso será buenísimo para el tiro con arco cubano. No obstante, al contrario de lo que ocurre en otros deportes donde quien gana el boleto a la competencia es el país y no el atleta, nosotros internamente decidimos que quien logre el pasaje es el que estará en Tokio, me parece que es lo más justo y es una estimulación adicional que tenemos», argumentó Rodríguez Camilo.

La joven indómita es de las pocas atletas que tiene la oportunidad de compartir sus entrenamientos y competiciones al lado de figuras de vasta experiencia en la disciplina como la matancera Maidenia Sarduy, a quien acompañó en lo que fue su primera incursión fuera de fronteras cuando solo contaba con 18 años.

«Tengo esa suerte de poder estar en el mismo equipo con una arquera tan fuera de serie como Maidenia, sus consejos al igual que los de Larissa Pagán fueron fundamentales para enfrentar mi primera experiencia internacional en un clasificatorio centroamericano a Veracruz 2014 celebrado en Medellín, Colombia, donde a la vez, se realizó el Campeonato Mundial de Tiro con Arco.

«Allí quedé en el lugar 33 en arco recurvo individual y el quinto puesto por equipos. Esa fue una competencia que llegó a asustarme un poco por el nivel tan alto que poseía, por lo que fue esencial contar con el apoyo de esas figuras», recalcó Elizabeth.

Quizá lo más difícil para la Artemisa cubana es estar lejos de casa, sobre todo de su mamá Kenia, quien asegura que es su vida y que al igual que el resto de la familia la apoya en todas sus decisiones, incluso la de abandonar el deporte si no se hacen realidad sus propósitos personales.

«Mi aspiración particular es terminar este ciclo olímpico y cumplir otro, pero aunque esta disciplina es muy longeva, en la que puedes estar por años, yo sí quiero hacer mi familia y el vivir tan distante no me facilita las cosas. Si lograra echar raíces en La Habana, algo que me permitiría formar mi familia y tener a mi mamá conmigo, pues entonces gustosa seguiría con arco y flechas bajo el brazo, de lo contrario le diría adiós»

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