Por: Valia Marquínez Sam.
La toma de posesión del Presidente del Tribunal Supremo Popular Oscar Manuel Silvera Martínez y la apertura del Año Judicial 2026, marcaron una jornada de reafirmación institucional en Cuba, celebrada en el Memorial José Martí de la Plaza de la Revolución.
El acto estuvo encabezado por el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto a dirigentes del Partido Comunista de Cuba, la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Gobierno y representantes de los principales órganos e instituciones del sistema de justicia.
De acuerdo con lo establecido en la Constitución de la República y la Ley No. 140, “De los tribunales de justicia”, Oscar Manuel Silvera Martínez asumió la presidencia del Tribunal Supremo Popular, tras ser electo por el Parlamento cubano a propuesta del Presidente de la República.
Durante la ceremonia, Silvera Martínez prestó juramento ante el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular Esteban Lazo Hernández y se comprometió a cumplir y hacer cumplir la Constitución, ejercer la justicia con independencia, imparcialidad y transparencia, y actuar conforme al Código de Ética Judicial.
El acto incluyó la firma del acta de toma de posesión y la imposición de la toga, símbolo de la dignidad y autoridad de la función judicial.
En ceremonia solemne transcurrió también la apertura del Año Judicial 2026, espacio que ratifica el papel del sistema de tribunales en el fortalecimiento del Estado socialista de derecho y la defensa de la legalidad, la justicia social y la soberanía nacional.
Además, en su intervención, el presidente del Tribunal Supremo Popular de Cuba subrayó la necesidad de continuar perfeccionando la labor judicial, con una actuación profesional, humanista y en correspondencia con los principios constitucionales que rigen la vida institucional del país.
“Mejorar los indicadores de calidad, consolidar el control sobre sancionados en libertad, fomentar la ética e incorruptibilidad, y avanzar en la digitalización”. Un camino que, según Silvera, los magistrados y jueces recorrerán con el compromiso de servir en nombre del pueblo, especialmente en este año dedicado al Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
El año pasado se tramitaron 106,744 asuntos en todas las instancias y materias, lo que representa una disminución de más de 12,000 procesos respecto al 2024. Sin embargo, el presidente destacó que estos casos fueron de mayor complejidad, debido a la litigiosidad superior y a las nuevas garantías que ofrecen las recientes leyes cubanas.
Al cierre del año, 265 procesos tenían incumplimientos de plazos, y 249 sentencias firmes sobrepasaban los tiempos legales para su ejecución. Frente a esto, se destacó una experiencia positiva en La Habana con la creación de una sección especial para cumplimiento de sentencias complejas, que logró ejecutar 39 casos críticos, desde demoliciones hasta reubicaciones, gracias a la coordinación con el gobierno provincial y diversas instituciones. Este modelo se evaluó con el Vicepresidente Salvador Valdés Mesa y se prepara para generalizarse a todo el país.
La tecnología sigue siendo un pilar para la agilidad y transparencia. Se avanza en la Estrategia de Transformación Digital, con el Expediente Judicial Electrónico como herramienta central. El objetivo para 2026 es su implementación total en los tribunales con infraestructura preparada y lograr la interoperabilidad con instituciones como los Registros Públicos.
Oscar Sivera Martínez ratificó, igualmente, el apoyo inquebrantable de los órganos judiciales a la Revolución. Denunció enérgicamente la reciente orden ejecutiva del presidente estadounidense Donald Trump que declaró a Cuba como «amenaza» y la calificó como una medida coercitiva que viola el Derecho Internacional y recrudece el bloqueo.

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