Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Cuba denunció la “conducta irresponsable” de Estados Unidos, condenó el secuestro del presidente Nicolás Maduro y llamó a la comunidad internacional a frenar la escalada que amenaza la paz regional y mundial.
Por: Valia Marquínez Sam
Cuba elevó una firme condena en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ante la situación creada en Venezuela tras la reciente acción militar de Estados Unidos. En su intervención, el embajador y representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, advirtió sobre “las graves e impredecibles consecuencias de la conducta irresponsable del gobierno de Estados Unidos para la estabilidad política, social y económica de América Latina y el Caribe”.
Soberón recordó que La Habana ha alertado reiteradamente sobre la escalada de agresiones destinadas a derrocar al gobierno legítimo de la República Bolivariana. “Estados Unidos apoyó diversas maniobras para materializar sus planes de dominación, incluidos miles de ejecuciones extrajudiciales, actos de piratería y terrorismo marítimo así como la imposición de un ilegal bloqueo naval”, afirmó.
El diplomático cubano calificó de violación flagrante del Derecho Internacional el ataque del 3 de enero, cuando “las fuerzas militares estadounidenses atacaron con total brutalidad y alevosía a Venezuela y, en un acto inaceptable y bárbaro, secuestraron a su legítimo presidente Nicolás Maduro y su compañera Cilia Flores”. Subrayó que “Cuba condena en los términos más enérgicos la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela” y reiteró el “absoluto respaldo y solidaridad con el pueblo y gobierno venezolano”.
Soberón denunció además el costo humano del ataque:
En el criminal ataque perdieron la vida en acciones combativas 32 cubanos quienes cumplían misiones. Nuestros compatriotas cumplieron dignamente con su deber”. Al respecto, afirmó que la agresión “constituye una escalada peligrosa” y “no tiene justificación alguna”, porque “no responde a ninguna provocación ni cuenta con legitimidad.
El representante cubano señaló que el objetivo real de Washington es “propiciar un cambio del orden constitucional en Venezuela” y “el control sobre las tierras y los recursos naturales de Venezuela, como ha sido declarado abierta y desenfadadamente por el presidente Trump y su secretario de Estado”. Lo calificó como “una agresión imperialista y fascista” que busca “amedrentar y avasallar a los gobiernos de América Latina y el Caribe”.
Cuba llamó a la comunidad internacional a reaccionar con firmeza:
Llamamos a todos los gobiernos, parlamentos, movimientos sociales y pueblos del mundo a condenar la agresión militar de Estados Unidos y a enfrentar este acto de terrorismo de Estado que amenaza la paz y la seguridad internacionales.
Soberón advirtió que las propuestas estadounidenses de una supuesta “transición segura” son “totalmente inaceptables”, pues “equivalen a imponer un gobierno títere para el saqueo de los recursos naturales que pertenecen al pueblo venezolano”. Reafirmó que “determinar el destino de Venezuela es un derecho exclusivo de su pueblo, sin injerencias externas”.
El embajador fue categórico al subrayar que, si realmente a Washington le interesaran la paz y la justicia, “no habría bombardeado ese territorio con absoluto desprecio por las vidas, la soberanía y la integridad territorial” de la nación sudamericana.
Cuba cerró su intervención ratificando su adhesión a la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y reclamó la inmediata liberación y devolución del presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y de Cilia Flores. “Llamamos a actuar con la firmeza y determinación que las circunstancias actuales demandan, siempre en defensa del derecho internacional y de un futuro de paz para todos los pueblos de nuestra América y del mundo”, concluyó Soberón.
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